Privatización en Argentina: claves de la nueva prórroga anunciada
El Gobierno decidió que el cambio de las empresas estatales a sociedades anónimas durará más tiempo
Por Ciudadano.News
24 Diciembre de 2024 - 17:24
24 Diciembre de 2024 - 17:24
24 Diciembre de 2024 / Ciudadano News / Política
El Gobierno nacional, liderado por la administración libertaria, anunció una nueva prórroga para la conversión de empresas estatales en sociedades anónimas, un paso fundamental en su plan de privatizaciones orientado a reducir el tamaño del Estado. Esta decisión se oficializó a través del Decreto 1120/2024, publicado en el Boletín Oficial, que lleva las firmas del Presidente y todo su Gabinete.
La norma establece una extensión de 60 días al plazo estipulado en el artículo 51 del Decreto N° 70/23, ya prorrogado anteriormente por el Decreto N° 553/24. "La gravedad de la situación económica requiere esta nueva prórroga para cumplir con las disposiciones establecidas en la Ley General de Sociedades N° 19.550", detalla el texto oficial. Esta medida entrará en vigencia inmediatamente.
Desde su asunción, el Presidente Milei declaró la "emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, sanitaria y social", vigente hasta el 31 de diciembre de 2025. En ese marco, se implementó un plan para transformar empresas estatales en sociedades anónimas, con el objetivo de avanzar hacia su privatización. Inicialmente, se otorgó un plazo de seis meses para concretar esta transición, que ya ha sido postergada en dos ocasiones.
Según fuentes del Ejecutivo, la medida busca allanar el camino hacia una reducción significativa del gasto público y un mayor equilibrio fiscal. Sin embargo, también ha generado cuestionamientos desde sectores opositores y gremiales, que advierten sobre el impacto social y económico que podría tener la venta de activos estratégicos del Estado.
El proceso de privatización está siendo coordinado por Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de las Empresas Públicas. Entre las estrategias que se barajan están:
La iniciativa ha suscitado críticas de sectores políticos y sociales. Los gremios advierten sobre la pérdida de empleo y la desarticulación de servicios esenciales que podrían derivarse de estas privatizaciones. Por su parte, analistas económicos cuestionan la viabilidad de los plazos y la falta de consenso legislativo para avanzar en proyectos de esta envergadura.
El Gobierno, por su parte, defiende la necesidad de implementar estas transformaciones como una salida a la crisis fiscal y como un camino para atraer inversiones privadas que impulsen el desarrollo de sectores clave.