En un hecho que ha sorprendido tanto a los organismos internacionales como a la ciudadanía, la Argentina fue el único país que votó en contra de una resolución de las Naciones Unidas para prevenir la violencia contra mujeres y niñas. Este polémico posicionamiento ha dejado a la Nación en el centro de una tormenta de críticas tanto a nivel local como internacional.
Alejandro Verón, director provincial de Derechos Humanos, expresó su indignación en diálogo con El Interactivo:
"Sorprendido por la actitud que tomó la dirigencia de Naciones Unidas, la verdad que Argentina ha sido el único país en votar en contra de estas medidas y ha puesto a todos los argentinos en una situación de vergüenza a nivel mundial al no querer comprometerse a trabajar para disminuir y erradicar la violencia hacia las mujeres y hacia las niñas".
El impacto de la decisión en casos reales
Verón hizo alusión directa a casos emblemáticos de violencia de género, como el de Sofía, para ilustrar la gravedad de la decisión: "El caso de Sofía es una clara muestra. Cómo le explicamos a esa madre que el Estado argentino no se compromete a que no vuelva a suceder esto, a que cada 37 horas en nuestro país una mujer es víctima de un femicidio. Es obligación del Estado trabajar para erradicar la violencia".
La Argentina, con estadísticas alarmantes, enfrenta una crisis de violencia de género que se agrava en los sectores más vulnerables. Según Verón: "El 70% de la niñez está debajo de la línea de pobreza. No tiene lógica política lo que hizo Argentina en Naciones Unidas".
Educación, legislación y medios digitales: temas ignorados
El programa presentado por la ONU incluía compromisos concretos:
- Garantizar la educación de niñas y mujeres, especialmente en contextos vulnerables.
- Crear legislaciones contra la violencia digital.
Verón destacó: "Hoy cualquiera que es padre sabe que los niños y , sobre todo las niñas, están expuestas a violencias y peligros en redes sociales. De nueve situaciones de explotación sexual, las nueve son mujeres y la mayoría ha sido contactada de manera virtual".
Un mensaje preocupante desde el Estado
Para Verón, la negativa argentina no sólo afecta en lo económico, sino también en el discurso que emite hacia la sociedad: "Lo que se está sembrando es: 'No me importa Sofía, no me importa la violencia de género'. Eso es leído por los violentos como una habilitación. Desde el punto de vista cultural, lo que estamos sembrando para adelante es sumamente preocupante".
Un llamado a la reflexión
Con 170 países apoyando la resolución, Argentina se posiciona como una anomalía en el panorama internacional. Verón concluyó: "Lo que debería haber hecho la Argentina es levantar la mano y decir: nos comprometemos para erradicar la violencia de nuestro país".

