Cuando se habla del presupuesto de un ministerio, las cifras pueden parecer frías y distantes. Sin embargo, detrás de esos números hay decisiones que afectan directamente la vida cotidiana de las personas. El ministro de Salud y Deportes, Rodolfo Montero, ha dejado claras cuáles serán las dos grandes apuestas para Mendoza: la salud mental y las obras de infraestructura.
Este enfoque no es casual. Responde a una demanda creciente y a una necesidad visible en la sociedad post-pandemia. Se trata de una inversión estratégica que va más allá de lo inmediato y busca construir un sistema de salud más humano, accesible y preparado para los desafíos del futuro.
Salud mental: la prioridad silenciosa que toma la palabra
Durante años, la atención psicológica fue un área relegada en el sistema público. Largas listas de espera, falta de profesionales y una creciente demanda generaron un cuello de botella que miles de familias padecieron en silencio. El nuevo presupuesto busca revertir esta situación de manera decidida.
El plan no solo implica aumentar la cantidad de psicólogos y psiquiatras disponibles, sino también descentralizar la atención para que llegue a todos los departamentos. Se trata de entender que el bienestar emocional es tan importante como la salud física.
Montero informó que, tras casi dos décadas sin nuevas aperturas, en el último año: "Duplicamos la cantidad de consultas y ampliamos un 50% el personal en la Dirección de Salud Mental", precisó.
El nuevo presupuesto viene con una orden directa: la inversión no es solo para contratar más profesionales, es para rediseñar el sistema. El objetivo es claro: que la salud mental deje de ser un privilegio para quienes pueden pagarla y se convierta en un derecho garantizado, con centros de atención cercanos y respuestas rápidas. El ministro volvió a reafirmar: "Cada centro que abrimos se llena de inmediato. En algunos hospitales ya hay más camas ocupadas por salud mental que por clínica médica".
Obras que se sienten: hospitales más modernos y cercanos
La segunda gran apuesta son "los ladrillos". El presupuesto se destinará a la remodelación y ampliación de guardias pediátricas, la modernización de quirófanos y la finalización de obras clave que llevan años esperando, como el Centro ambulatorio del Hospital Notti, de más de 12.000 m², con áreas de salud mental, oncología pediátrica y cirugías ambulatorias. Además del Hospital de Luján de Cuyo, que comenzará a brindar atención ambulatoria antes de fin de año, de acuerdo a las pretensiones del Ministerio.
La inversión en infraestructura se traduce en menos tiempo de espera en una urgencia, diagnósticos más rápidos gracias a nuevos equipos y, en definitiva, una mayor tranquilidad para los padres. Es la promesa de que, cuando más lo necesiten, el sistema de salud responderá mejor y más rápido.

