Luis Petri, ex diputado nacional y ahora líder de Mendocinos por el Futuro, fue parte de una charla sobre seguridad, uno de los temas que desvelan a los argentinos.
En diálogo con el programa Metaverso de Ciudadano News, expresó: “es muy importante contrastar dos visiones de la seguridad, de dos personas que han tenido mucho que ver con la seguridad de Mendoza. Uno es el exministro Leopoldo Orquín, quien fue ministro desde 1999 a 2003, y por otro lado, la seguridad vista desde el lugar de la víctima que sufrió el delito. Tuvimos la posibilidad de escuchar al Oso Quiroga, que tanto ha hecho desde la presidencia de la Asociación de Víctimas, que según resalto logró muchas reformas para garantizar el acceso a la información a las víctimas, para que no sean abandonadas en el proceso, para que los procesos se agilicen y a las víctimas no les quede el sinsabor de la impunidad en los hechos de los cuales fueron víctima”.
Quiroga es papá de Matías, un joven que estaba yendo a un centro comercial en Godoy Cruz, y terminó siendo asesinado por delincuentes.
También recordó que “producto de una decisión judicial, de un juez que dejó en libertad a una persona con salidas transitorias, motivó lo que yo presentara lo que se conoció como Ley Petri, que prohíbe las salidas anticipadas de delincuentes violentos, y que es ley tanto en Mendoza como a nivel nacional”. A partir de esta norma, violadores, asesinos, y los que roban con arma de fuego no pueden salir a mitad de condena, como ocurría antes de la ley, o con dos tercios de la condena en libertad condicional.
Qué pasa con la Justicia
Consultado sobre la otra pata que complementa el tema seguridad, que es la justicia, Petri marcó algunas situaciones: “Ahí hay que hacer un distingo importante: nosotros tenemos una justicia provincial que es la encargada de enjuiciar y sostener los procesos ordinarios, los delitos que muchas veces sufrimos que son las violaciones, robos, homicidios. Después tenemos una justicia federal que se encarga por ejemplo, de delitos vinculados al narcotráfico, a la corrupción”.
A partir de esas diferencias consideró que “podemos trabajar por mejorar el funcionamiento de la justicia provincial, por acelerar los procesos, por garantizar que las víctimas tengan una participación efectiva, por esclarecer los hechos, impedir que los delitos se cometan porque también hay que trabajar mucho en la prevención, atacando las causas”, pero remarcó: “Distinto es el panorama nacional, donde lejos de intentar mejorar la justicia, de agilizar los procesos, de garantizar que los narcos vayan presos, lo único que hace es intentar someterse a la justicia para garantizar la impunidad de los que cometieron hechos de corrupción, y esto es clave a la hora de entender el funcionamiento de la justicia provincial y la federal”.
Consultado sobre la Suprema Corte de Mendoza, a la que se le objeta una mayoría oficialista y el mérito de alguno de sus integrantes, el ex diputado expresó: “El árbol se conoce por sus frutos, dicen; yo a la Corte local la juzgo y evalúo por las sentencias que dicta, y una Corte que ha ratificado las condenas perpetuas, que ha ratificado la constitucionalidad por ejemplo, de una ley como la ley Petri, me parece que es una Corte que hace justicia”.
También recalcó que ese cuerpo “siente la seguridad y la necesidad de justicia que tiene la población, y falla conforme a derecho, no encuentro en la Corte provincial fallos controvertidos que me hagan pensar de que están tan eventualmente violando la Constitucional Nacional, muy por el contrario, y la Corte Nacional lo que hay que garantizar es que tenga independencia, no sea sometida al poder político que constantemente está al acecho, y particularmente el kirchnerismo, con ese intento de ampliarla y llevarla a 25 miembros, donde la desdibuja porque pierde su sentido, que es el de impartir justicia, para transformarse en una suerte de representación de las provincias a la hora de hacer justicia”.
Un caso caliente
Finalmente, fue consultado sobre la llamada Causa Vialidad, que tiene entre los acusados a Cristina Fernández de Kirchner, y por qué en ese caso una foto puede demostrar vínculos y en otros no. “La foto si demuestra el vínculo. Si vos decís no conozco a una persona y de pronto aparece una foto donde salís abrazado a esa persona, está claro que la foto termina demostrando que sí la conocías”, sentenció Petri, agregando que “ahora, que después de la foto se desprenda o no un hecho de corrupción no alcanza. Cristina no va a ser condenada por la foto con Báez, va a ser condenada por las licitaciones que se otorgaron, por los pagos indebidos que se hicieron, por los controles que no se efectuaron, por los sobreprecios que se pagaron, por eso será condenada, no por la foto, por la contratación de los hoteles que le hizo Lázaro Báez a la ex presidenta”.
“La foto sí muestra que había un vínculo y al menos un conocimiento, pero después hay que probar el resto”, concluyó.