El fiscal Ricardo Sáenz brindó recientemente precisiones sobre el rumbo de la causa que investiga la muerte de Alberto Nisman, señalando que, si bien la investigación es compleja y requiere el análisis de miles de comunicaciones, la misma "se va perfilando un poco" para dar con los autores intelectuales del hecho. No obstante, el funcionario judicial manifestó una visión pesimista respecto a la identificación de quienes ejecutaron el acto, afirmando que "los autores materiales nunca se van a encontrar".
Esta limitación se debe, según Sáenz, a que la escena del crimen fue "ensuciada", lo que derivó en la pérdida crítica de pruebas y en la imposibilidad de hallar huellas dactilares de los responsables. A pesar de este obstáculo, el fiscal subrayó que el proceso judicial se mantiene enfocado en determinar quién ordenó el suceso y quiénes ayudaron a llevarlo a cabo. En este marco, destacó que la causa ya cuenta con una persona con procesamiento firme por participación necesaria: Diego Lagomarsino, por ser quien entregó el arma.
Irregularidades
Un aspecto fundamental en el avance de la causa ha sido el entrecruzamiento de llamados entre agentes de inteligencia, una labor que Sáenz calificó como exitosa y que ya ha derivado en declaraciones testimoniales dentro del expediente. Estas tareas son coordinadas por el fiscal Eduardo Taiano, a quien Sáenz describió como un "gran profesional".
Como consecuencia de las anomalías detectadas en las primeras etapas del proceso, la justicia decretó el llamado a indagatoria de la ex fiscal Viviana Fein. Según Sáenz, existieron irregularidades en la investigación inicial que presentan características similares a un encubrimiento.
Contradicciones oficiales
El fiscal también hizo eco de información periodística reciente que compromete a la ex procuradora Alejandra Gils Carbó. A pesar de que la ex funcionaria había asegurado públicamente no haber tenido contacto con el Poder Ejecutivo, las pruebas recolectadas indican lo contrario: se descubrieron diversos llamados telefónicos entre su entorno, la Presidencia de la Nación y el Ministerio de Justicia. Estos hallazgos se suman a la trama de sospechas que rodea el accionar de las autoridades durante los momentos posteriores al fallecimiento de Nisman.
Homenaje de la AMIA
La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) realizó un sentido homenaje al fiscal Alberto Nisman al cumplirse once años de su muerte, ocurrida en circunstancias que la Justicia aún no ha terminado de esclarecer totalmente. El acto, llevado a cabo en la plaza seca del edificio de Pasteur 633, contó con la presencia de autoridades comunitarias, judiciales y familiares, quienes reafirmaron el pedido de verdad sobre el trágico suceso.
Durante la ceremonia, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, recordó que, según lo determinado oportunamente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la muerte de Nisman es considerada por la Justicia argentina como un homicidio vinculado directamente a su labor al frente de la Unidad Fiscal AMIA. Por su parte, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, exesposa del fiscal, destacó que actualmente existe una herramienta legal que permitirá someter a juicio oral y público en ausencia a los diez iraníes acusados por Nisman en 2006 como responsables del atentado terrorista de 1994.
Alberto Nisman encabezó desde 2004 la investigación del atentado a la AMIA, que dejó un saldo de 85 víctimas fatales y 300 heridos. Días antes de su fallecimiento, el fiscal había presentado una denuncia contra la entonces presidenta Cristina Kirchner y otros funcionarios, acusándolos de encubrimiento a través de la firma del memorándum de entendimiento con Irán para favorecer a los sospechosos de dicha nacionalidad.

