Las urnas cerraron con un golpe de realidad para las autoridades nacionales: la participación electoral en las elecciones generales de este domingo se desplomó al 66%, según el último informe de la Cámara Nacional Electoral (CNE) al cierre de la jornada a las 18 horas.
Este porcentaje no solo está lejos del 70% al 75% que el Gobierno estimaba, sino que marca un récord histórico de ausentismo desde el retorno de la democracia.
Esta cifra implica que un tercio de la gente en condiciones de votar decidió no hacerlo, profundizando la tendencia a la deserción electoral que ya se había observado en las elecciones provinciales de 2025.
Un nuevo piso de participación, a pesar del voto obligatorio
El ausentismo de este domingo superó al anterior récord registrado en las elecciones parlamentarias de 2021, cuando votó el 71,7% del padrón en plena pandemia de coronavirus y bajo cuarentena.
Hoy, sin restricciones sanitarias, la participación cayó cinco puntos, situando el nuevo piso histórico en un 66%.
El Gobierno había expresado su optimismo durante la semana, apelando a que la ciudadanía tomara conciencia de lo que estaba "en juego".
"Apelamos a que se tome conciencia... El ausentismo beneficia a los K," llegó a declarar un funcionario el martes pasado, demostrando la preocupación oficial por la baja concurrencia. La realidad de las urnas destrozó esa expectativa.
La Boleta Única y las marcas históricas
Los datos de la CNE muestran cómo la brecha de ausentismo se fue ampliando a lo largo del día:
- 12 horas: Votó el 23%, frente al 30,5% de 2021.
- 15 horas: La participación era del 41,7%, frente al 51% de 2021.
- 17 horas: La cifra alcanzó el 58,5%, frente al 64,5% de 2021.
La elección de este domingo fue la primera en usar la Boleta Única de Papel (BUP) a nivel nacional.
Si bien su uso buscaba simplificar el proceso, el récord de ausentismo se alinea con la tendencia vista en los comicios provinciales de este año, donde la participación apenas alcanzó el 60% en promedio.
Este resultado marca el nivel de desinterés más alto de la ciudadanía desde el retorno democrático, superando incluso a las elecciones legislativas de 2003, que registraron un 71,9% de participación, tras la crisis de 2001.