De todos los paros nacionales que hizo la CGT en estas cuatro décadas y algo de democracia, 6 de cada 10 se hicieron a Gobiernos no Peronistas, que por el contrario gobernaron 28 de los 41 años.
Marcelo Bermolén, director del Observatorio de Calidad Institucional de la Universidad Austral, señaló: "Me dedico a dirigir un observatorio que pone foco en la calidad institucional, y uno de los actores de la institucionalidad argentina es el sindicalismo; es un factor de poder, a veces de desequilibrio del poder y por eso nos pusimos en la tarea de que no vamos a simplemente intuir u opinar, vamos a analizar los 45 paros generales con el de hoy que se han llevado adelante con alcance nacional desde la vuelta de la democracia".
En ese trabajo, "Los datos duros dicen que en 41 años de democracia hubo 45 paros, uno podría decir un paro y unas monedas por cada año del gobierno, no parece tanto". especificó en su diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), y siguió: "pero cuando uno agrega dos factores que son la cantidad de paros y la rapidez con la que se hacen, ahí los datos empiezan a aglutinarse en torno a la política y son muy diferentes respecto a los gobiernos no peronistas que a los gobiernos de raigambre peronista, y uno ahí se sorprende con la información".
"De 45 paros generales 29 le fueron hechos a cuatro presidentes no peronistas que gobernaron Argentina y gobiernan, porque el mandato de Milei está vigente. 13 años de poder de los 41 de la democracia, 29 paros a 4 presidentes, y vale recordar que 2 de ellos no terminaron su mandato, Alfonsín y De La Rúa", remarcó.
"Macri logró la proeza de terminar su mandato y Javier Milei va por 16 meses, todo eso suma 13 años, 29 paros en contraste con los 16 paros que le hicieron al peronismo durante 28 años de gobierno de la democracia, a 5 presidentes peronistas. 64,5% de los paros se los llevan los presidentes no peronistas, 35,5% los peronistas, pero dicho de otra manera a los no peronistas le hicieron casi el doble de los paros en la mitad de tiempo, es un dato clarísimo de cómo se comporta el sindicalismo argentino con una dualidad, ambigüedad, comportamiento diferenciado según se trate el signo político de la fuerza que está en el poder", enfatizó Bermolén.
El triste récord de Alberto
Hay un detalle que marca claramente la calidad del reclamo, su interés político más que la representación real, y Bermolén lo dejó en claro: "No hay que ir muy lejos porque esta misma estructura sindical le permitió a Alberto Fernández, uno de los peores presidentes de la vuelta de la democracia irse del poder con el premio de haber conseguido ser el primer presidente de la democracia sin paros generales, en un contexto de dificultades económicas, problemas sociales", y lo resaltó recordando que "esa misma cúpula sindical que le dio ese galardón a Alberto Fernández apenas asumido Milei, 45 días después, lo convertía en el presidente que recibía el primer paro general más rápido de la historia de la democracia, si eso no es un contraste qué es, no hay mucho más para decir que los datos reveladores".
Este tercer paro de hoy también marca un nuevo récord para Milei, el primer paro más rápido de la democracia, "cuando le hicieron el segundo estaba en el podio peleando con De La Rúa, con Duhalde, y ahora este tercer paro tras De La Rúa es el tercero más rápido de la democracia".
Todos recordamos los 13 paros generales que le hicieron a Alfonsín, pero además hay otro dato de ese ciclo, Alfonsín sufrió más de 4 mil paros sectoriales, da un promedio de más de dos paros por día: "Es demencial, nosotros lo que hicimos fue considerar solo medidas de paro general de alcance nacional, no quisimos ni protestas ni paros parciales, porque hubiera sido muy complicado la comparación de los datos, pero está claro que si al peronismo le hicieron 16 paros en 28 años de gobierno y a Alfonsín le hicieron 13 en cinco años y medio de poder me parece que está todo dicho".
"Cuando uno compara el comportamiento del sindicalismo, se tiene que preguntar qué defiende el sindicalismo hoy cuando dice que hace una huelga general, ¿defiende los derechos de los trabajadores?, porque si los defiende está muy bien, es un derecho constitucional, creemos que detrás de estas consignas de en defensa de los derechos de los trabajadores o contra la política económica que son lo que usan para llamar a los paros nacionales hay una defensa de otras cosas, de intereses personales, de privilegios que han ganado en décadas", continuó el especialista, y también refirió que "muchos de estos caciques sindicales llevan 3 o 4 décadas en el poder, tienen negociados con vínculos familiares, manejan cajas millonarias de las obras sociales en materia de salud, saber este informe que venimos mostrando hace tiempo para que la sociedad esté informada, ayuda a que la sociedad pueda diferenciar quiénes son los que hacen las cosas de manera objetiva, neutral, equitativa y aquellos que claramente trabajan de manera desproporcionada y de forma interesada".
Finalmente, en cuanto a lo que se viene en la conflictiva relación gremios-gobierno, remarcó: "Se esconde un problema grande porque en el acuerdo que se va a firmar pronto con el FMI, y es por cuatro años, el gobierno argentino se estaría comprometiendo a una reforma jubilatoria y laboral, así que el gobierno se está comprometiendo, ahí también vamos a ser testigos de una gran pulseada. dependerá de los resultados de las elecciones de octubre y de la conformación de las cámaras, qué poder de fuego le queda al gobierno y además, de los errores no forzados que pueda tener Milei de acá en adelante".

