Fabián Catanzaro, secretario general del Sindicato de Vialidad Nacional, indicó en Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano_News en Twitch), la dura realidad de la red vial nacional y los graves perjuicios si el Estado no reconsidera modificar la forma de plantear su financiación y mantenimiento.
-El informe del mal estado de las rutas
"El informe no es más que ir sintetizando los datos generados oficialmente por Vialidad Nacional y, además, destacar que con el correr de los tiempos todo lo que estaba regular va a ir pasando a mal estado y la situación se va a seguir complicando. Hoy hablamos de un total de 40 mil kilómetros que tiene la red vial nacional, donde poco más de 25 mil se encuentran en esta mala situación; no hay provincia, región geográfica que se salve. Es un problema generalizado y se tiene que entender que parar la obra pública no significa parar las obras que estaban en marcha o planeadas, sino también, parar aquellas tareas de mantenimiento en infraestructura vigente y esa es una obligación que tiene por ley Vialidad Nacional, la cual no lo está llevando a cabo y hoy se están viendo cada vez más fallos judiciales donde obligan al estado nacional, en este caso Vialidad, a salir a hacer el mantenimiento de rutas".
-¿Cuál es la postura del sindicato en cuanto a que las provincias empiezan a hacer obras por cuenta propia y recuperar lo invertido a través del peaje?
"Tratamos de exteriorizar la problemática, porque primero entendemos que esto excede a la cuestión sectorial de las condiciones de trabajo y en las que estamos los trabajadores de Vialidad. Lo que está claro, es que la prioridad acá es salvar la vida de los usuarios, dado que vemos que los accidentes son cada vez mayores, de mayor gravedad y estamos en casi 10 muertes cada 100 mil habitantes. Eso, para la Organización Mundial de la Salud (OMS) es considerado una epidemia y tiene que ser atacada como tal, siendo el principal factor de muerte entre los jóvenes entre 19 y 30 años", dijo Catanzaro.
"Por un lado, creemos que, si bien la prioridad es la vida, también, están los juegos que hacen los gobernadores desde lo discursivo, planteando la defensa del federalismo y la cuestión de que no podemos romper y destruir el estado nacional. El desmembramiento, primero, del estado, luego de los recursos, y esto va por el lado de que se van a empezar a fraccionar los mantenimientos, porque hay provincias que no pueden absorber el mantenimiento, mucho menos una obra nueva. Entonces, ahí se va a ir generando y profundizando una diferenciación entre las provincias y, por otro lado, los convenios que hoy se están firmando, como el caso de la ruta 7 y 40 en Mendoza".
-El impuesto a los combustibles
"Lo de los peajes tiene que ver, en todo caso, con entregar una red de acceso y eso es una caja para las provincias de recaudación; pero '¿Por qué lo estamos pagando?', si se está pagando el impuesto a los combustibles y lo pagamos todos, no solamente aquellos que tienen vehículos, lo pagamos cuando compramos leche, porque está metido dentro de todos los costos de transporte; entonces, para qué se pagan los impuestos al transporte que no se le bajan a Vialidad Nacional y que el argumento es que las obras las haga la provincia, cobrándole a esos mismos ciudadanos y cuestionarse que seguimos con aduanas internas en nuestro país".
"Más allá de las salidas que plantean los gobiernos provinciales, va a seguir pagando el pueblo en su conjunto estas obras; por lo tanto, la prioridad es la vida y seguridad de la gente, pero también, por otro lado, vemos que las cosas no son tan lineales, como a priori parecería", explicó el entrevistado.
-Sobre los peajes
"El tándem provincia -nación es inevitable, porque debería acompañar el crecimiento y desarrollo de un país; entiendo que puedan plantear a los peajes como una alternativa. El problema, por ejemplo, en la 40 al sur límite con Neuquén, el tránsito que hay no da para poner peaje; si se pueden poner peajes en la red de accesos a Mendoza porque el tránsito da para poner un sistema como ese".
"Cómo se va a sostener el resto de la red que no es sustentable, hoy el 80% del tránsito en Argentina pasa aproximadamente sobre un 30% de las rutas, ese porcentaje se va a concesionar, ya son unos 10 mil kilómetros en los que ya están lanzadas las concesiones; a eso tenemos que sumar el caso de los accesos a las provincias".
"¿Con los otros 30 mil kilómetros que no son rentables para peajes con qué los vamos a mantener?' '¿Ahí también se van a hacer cargo las provincias de aquellos tramos que no son rentables?', es una problemática que uno la trata de plantear, porque no podemos decir que esto se da solamente en un año y medio; es parte de un largo proceso que venimos atravesando, donde habría que remontarse a las concesiones de la década de los '90, pero que hoy todo se ha ido agudizando al no ponerle un peso a la infraestructura. Hoy, ese supuesto ahorro que significa no financiar, luego te va a salir entre tres y cinco veces más caro y las obras en Argentina, todas, las hicieron los gobiernos nacionales; 30 años de concesiones y no hicieron ni una obra las empresas".
"Si las obras se hacen con el dinero del pueblo que se recauda a través de impuestos y los presupuestos nacionales; '¿Tenemos que volver a pagar con peajes?' El sistema de peaje se supone que se hace para recuperar una inversión o, como Mendoza, para tener mejores condiciones o integrar sus sistemas productivos".
"Nosotros teníamos un préstamo aprobado para la ampliación del túnel Cristo Redentor y no se ejecutó un solo peso. Pagamos más de 30 millones de dólares de intereses de un préstamo que no pudimos ejecutar y el gobierno nacional se lo devolvió al BID para que le vuelvan a dar fondos que puedan ser aplicables para sostener el dólar. O sea, los fondos específicos de obra pública los devolvió para tener fondos de libre disponibilidad. Ese es el abandono de un proyecto estratégico y son todas esas cuestiones las que van problematizando aún más esta situación", advirtió Catanzaro.
-¿Se ve mal que se abra el juego a otras empresas nuevas?
"No, al contrario, si hay algo que ha sido parte del problema de la obra pública en Argentina es la cartelización de las empresas, que uno caracteriza como la patria contratista. Muchas veces los estados han tenido muchos problemas con las empresas, porque los gobiernos pasan y la patria contratista queda, es parte también del problema".
-El perjuicio a las fuentes de trabajo
"Hemos perdido el año pasado unas 500 fuentes de trabajo. Este año tenemos otras tantas, porque con el atraso de las paritarias se va generando un filtro que hace que la gente se vaya yendo del organismo, desde octubre del año pasado tenemos los sueldos congelados".
"Por otro lado, con la información que estamos manejando, parece que se viene un decreto inminente donde se disuelve el organismo y se echa al 30% de la dotación del personal de Vialidad Nacional. Se despide a unos 1.500, 1.600 trabajadores, y los que queden, será con las condiciones de achicamiento presupuestario que ya hemos vivido en la década del '90, de despidos en tandas, hasta llevar al organismo a la mínima expresión".
"No le tenemos miedo a las obras, a los privados, porque somos el organismo rector, no hacemos las obras. Se dice obra pública, porque es el sistema, es la ley, pero no las hacemos nosotros, siempre las hace un privado y eso es lo que problematizarnos y lo que nos ha llamado mucho la atención. Este gobierno ha modificado tantas leyes, pero no se ha animado a meterse con la ley de obra pública y nos preguntamos, también, '¿Por qué no, en lugar de destruir como siempre, tratamos de cambiar y mejorar?'", reflexionó Fabián Catanzaro.
Producción Periodística: Daniel Gallardo, Enrique Villalobo y Ulises Addamo.
