En medio del debate sobre la capacidad del Poder Ejecutivo para contraer deuda sin la aprobación del Poder Legislativo, el constitucionalista Félix Lonigro fue entrevistado en el programa Sin Verso, de Ciudadano News.
Al respecto, afirmó que en la Argentina la intervención parlamentaria es "obligatoria" en los acuerdos de endeudamiento nacional, como debería ocurrir con el reciente anuncio de Estados Unidos sobre constituir un swap a favor de nuestro país.
Además, criticó la noción de que el Congreso actúe de manera "destituyente" al ejercer sus facultades.
Claridad constitucional y atajos legales
Lonigro fue enfático al señalar que, basándose en la Constitución Nacional, no existen "vericuetos, no hay atajos, no hay salvas" que permitan al Presidente de la Nación eludir la autorización del Congreso para contraer deuda.
Al respecto consideró que la única vía que podría evitar la intervención directa es la delegación legislativa, un mecanismo previsto en la Constitución para casos de emergencia y "cuestiones de administración".
Sin embargo, incluso bajo este mecanismo, se deben cumplir los siguientes requisitos:
Debe ser por tiempo determinado.
El Presidente debe dictar un decreto delegado para contraer la deuda.
Este decreto delegado debe ser aprobado posteriormente por el Congreso.
El experto subrayó que se previó esta intervención legislativa para evitar que "uno solo nos endeude a 40, 45 millones de argentinos". Esta intervención es crucial, ya que el Congreso actúa como un "contrapeso de la democracia" para evitar que cualquier presidente "se transforme en un autócrata".
El diálogo con Lonigro también abordó la naturaleza del reciente acuerdo mencionado por el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, que implica un posible intercambio de US$ 20.000 millones.
Aunque se sugirió que un swap (un instrumento financiero derivado) no debería pasar por el Congreso, el constitucionalista recordó que incluso en casos de refinanciación de deuda, las condiciones son fundamentales para la intervención parlamentaria.
Desestimación de un "golpe institucional"
En el marco de las tensiones políticas entre el gobierno del presidente Javier Milei y el Congreso, se ha acusado a la oposición de tener una "actitud destituyente".
En ese sentido, Lonigro desestimó estas afirmaciones, sosteniendo que el oficialismo ya había manifestado desinterés por el Congreso desde el inicio.
Y argumentó que si el Congreso ejerce sus potestades constitucionales (como el derecho a rechazar un veto presidencial), no puede incurrir en una actitud destituyente.
Consideró la idea de "golpe institucional" como una falacia, ya que tanto vetar como rechazar el veto son facultades constitucionales.
Lonigro concluyó que la existencia del Congreso y la división de poderes son inherentes al sistema republicano y funcionan como un control necesario.