Diversas organizaciones sociales y políticas de Argentina han manifestado un profundo rechazo ante lo que consideran un agravamiento de los ataques a los derechos humanos por parte del Gobierno nacional. Este reclamo surge tras cumplirse un año del discurso del presidente Javier Milei en Davos, donde utilizó términos estigmatizantes para referirse a la comunidad LGBT+, militantes de izquierda y feministas, calificándolos como un "cáncer" que debe ser extirpado. Ante este escenario, dirigentes proponen un "gran acuerdo democrático" que permita aislar la violencia neofascista y garantizar que la ciudadanía pueda vivir en paz e igualdad.
Recordado y criticado discurso de Milei en Davos en 2025
La preocupación se ha intensificado tras la firma de los decretos de necesidad y urgencia 61 y 62/25, los cuales afectan directamente la Ley de Identidad de Género. Estas medidas prohíben el acceso a terapias hormonales para personas travestis y trans menores de 18 años, incluso contando con el aval de sus progenitores. Desde agrupaciones de familias como MUNAY, advierten que estas decisiones gubernamentales generan miedo, angustia e incertidumbre, poniendo en riesgo el bienestar y la vida de las niñeces y adolescencias trans. Por ello, han exigido al Parlamento el rechazo inmediato de dichos decretos.
Asimismo, desde la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) se señala que existe una mirada reaccionaria compartida entre los mandatarios de Argentina y Estados Unidos, quienes promueven discursos de odio centrados especialmente en la población travesti y trans. Frente a este avance, los colectivos recalcan que la diversidad es un valor democrático que enriquece a la sociedad y requiere una organización colectiva fortalecida. Como respuesta, se ha convocado a la segunda Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista para el próximo 7 de febrero, buscando reafirmar el compromiso con la dignidad y el respeto frente a la desinformación y la estigmatización