El analista político Marcos Novaro fue entrevistado en Sin Verso, por Ciudadano News, en el marco de la recta final de la campaña electora. En este sentido, se refirió a los rumores de una nueva Ley Bases en medio del debate por el presupuesto 2026, sugiriendo que el gobierno "cuenta con una agenda muy amplia, aunque aparentemente esté para negociar lo básico".
Novaro minimiza los anuncios de reformas, afirmando que "los temas de reforma laboral o una Ley Bases, son demostraciones de fortaleza". Afirma que, como mucho, el gobierno logrará la aprobación del presupuesto, lo cual "ya sería un avance". Sin embargo, esta aprobación será una negociación muy dura, ya que los gobernadores "le van a exigir a cambio más y más recursos".
Un Congreso fragmentado, obligado a negociar
El analista político advierte que el fortalecimiento del oficialismo en el Congreso es 'relativo'. "Aunque el partido puede crecer, lo hace achicando las bancadas de fuerzas que cooperaron en 2024, como el PRO o el radicalismo. Esta fragmentación no simplifica la gobernabilidad". Para el analista, el presidente tiene que formar mayoría, "y esto lo obliga a negociar con un montón de otros actores".
En este sentido, el entrevistado ilustra la complejidad de este nuevo escenario de negociación: "En 2024, Milei se tenía que sentar con Macri, con Pichetto y de Loredo, y con esos tres negociaba formar una mayoría. Ahora se tiene que sentar con 15 gobernadores".
Gobernar primero, la gestión después
Respecto a un posible cambio de gabinete poselecciones, Novaro considera que el anuncio más importante debería ser que el presidente diga que tiene una reunión con 15 gobernadores, para recuperar la capacidad de formar mayoría en el Congreso". Según él, el mensaje clave es la disposición a gobernar: "Milei debería decir 'me voy a sentar con estos 15 y con esto alcanza para gobernar este país con un presupuesto y después vemos qué otra cosa podemos hacer'".
A pesar de los intentos de polarización extrema que han dominado la escena política, Novaro concluye que la mayor parte del electorado argentino "no está polarizado", y aún tiene sus dudas y cambia de opinión. La aparición de un actor de centro, como Provincias Unidas, es un intento de llenar el vacío dejado por el PRO, cuya coalición, que coordinaba esas fuerzas moderadas, había colapsado. "Este espacio de centro sigue siendo vital para la política nacional", culminó.

