Peleas internas

Nicolás Cereijo, analista político: "El punto más negativo de esta gestión es su estilo confrontativo"

El profesional, que también es docente de Ciencias Políticas, dialogó en Sin Verso con respecto a los pro y las contras de un gobierno particular que incluye, además, una marcada distancia entre el presidente y su vice.

Por Ciudadano.News

"Milei consiguió un éxito comunicacional en cuanto a algunas medidas de la inflación, y cierto orden macroeconómico" (N. Cereijo) — Web

La estrategia comunicacional de Javier Milei ha dado, da, y dará que hablar. En su primer año de gobierno, el presidente ha avanzado sobre el sistema de medios (tradicionales y digitales), y ha liderado desde las redes sociales los ataques de sus seguidores contra periodistas y voces críticas. Pero en los últimos días, las rispideces entre el mandatario y la vicepresidenta, Victoria Villarruel, se han vuelto más ásperas. La gestión atraviesa un mar de recelos, que ya latían desde antes de asumir.

Comprender el estado de las cosas es esencial. Para ello, la producción de Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7) contactó a Nicolás Cereijo, docente de Ciencias Políticas en la UBA y analista político. "Estamos en un cierre de año, con una gestión que aspiraba a ser compleja desde el punto de vista de la gobernabilidad, y que obtuvo recursos para poder transitarla", comenzó.

Nicolás Cereijo, docente y analista político.

"Milei es un presidente que asumió sin estructura partidaria, gobernadores, o intendentes. Con un escudo legislativo muy grande y unos pocos bloques en senadores y diputados, con todo lo difícil que eso implica. Si bien al principio aspiró a alguna salida vinculada a algunas bajas, aun mantiene a Guillermo Francos, que lo ha salvado desde la estrategia con otros sectores", explicó.

Pero el análisis va mucho más allá: "Como segundo balance, el presidente ha conseguido un éxito comunicacional en cuanto a algunas medidas desde la inflación, y cierto orden macroeconómico, algo que tranquilizó a la sociedad. Y eso es un punto a favor. Porque no solo es el mensaje en sí, sino que la sociedad lo pudo materializar, algo que no es menor. Todo llevó a que estemos en un escenario, en la opinión pública, donde el presidente empezó con un promedio de imagen positiva de un 48%, y ahora tenemos entre un 50% y un 51%", detalló Cereijo.

"Es un gobierno con una liturgia y un vocabulario bastante particular. Es uno de los puntos más negativos, a mi modo de ver" (N. Cereijo)

Sin embargo, he aquí el punto negativo, según el analista político: "Es un gobierno con una liturgia y un vocabulario bastante particular. Es uno de los puntos más negativos, a mi modo de ver, porque tiene un estilo confrontativo muy fuerte. A veces una buena noticia económica puede tapar otras medidas, u otras cuestiones, y ahí sí haría un llamado de atención muy fuerte", expresa el docente. Pero se le suma algo más: las internas entre presidente y vice. "Históricamente hubo rispideces, en parte por esta tentación de decir 'estoy a un paso, el presidente se va a algún lado, y yo estoy'. Creo que esa fue la subida de esta tensión", explica.

"Históricamente hubo rispideces, en parte por esta tentación de decir 'estoy a un paso, el presidente se va a algún lado, y yo estoy'" (N. Cereijo)

"Quizá la situación álgida sorprende. Porque en medio de todo habla de un período de forzar algún tipo de renuncia, algo que no creo que esté en los planes de Villarruel. Habrá que ver cómo continúa, tanto los libertarios como el otro frente, el de la oposición", detalla el analista político. "En general llegaron a una opinión pública dividida en torno a la figura de Milei. Pero a la oposición, en general, le cuesta encontrar liderazgos nuevos", culminó Nicolás Cereijo.