Las descalificaciones, insultos y denuncias al periodismo están a la orden del día en el discurso de los adeptos a La Libertad Avanza y del propio presidente inclusive, que ha convocado a odiar al periodismo ignorando que está muy cerca de incurrir en conductas tipificadas por el Código Penal. Pero nada de esto parece importarle en el terreno de lo que llama su batalla cultural, aun a riesgo de debilitar la institucionalidad, teniendo en cuenta que la libertad de prensa es un derecho consagrado.
Pablo Sirvén, periodista, escritor, secretario de Redacción del diario La Nación, indicó: "No es nuevo en la Argentina lamentablemente, hay períodos que por ahí no es tan fuerte pero siempre está latente esa agresividad que hay desde el poder hacia la prensa. Nunca son cordiales las relaciones entre periodismo y poder porque obviamente a nadie le gusta que lo critiquen, que estén con la lupa encima. Y es válido que haya cierta tensión, una cosa es la tensión y otra cosa que directamente pasar a la agresividad, difamación, palabras soeces, groseras".
También destacó, en su diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano.news y Twitch), que "tenemos antecedentes, el primer peronismo, los gobiernos Kirchneristas y ahora en las antípodas ideológicas Javier Milei, o sea, no es tampoco una cosa de una sola ideología".
"Es verdad que los periodistas tenemos un montón de errores, que hay profesionales que están ensoberbecidos, que ciertamente como en cualquier otro ámbito puede haber corrupción", continuó el escritor, "pero cuando el poder ataca, ataca por los aciertos del periodismo, no por los defectos, molestan las investigaciones, molesta cuando uno puede llevar la cuenta de un caso y mostrar las contradicciones".
Riesgo institucional
Entre las discusiones y agresiones que se están percibiendo hacen que perdamos un poco el foco de lo que es la democracia, las instituciones y garantías que tiene que tener, no solamente el periodista, sino los ciudadanos, y todo esto puede representar un riesgo institucional. Al respecto, Sirvén agregó: "No se puede decir así a tontas y a locas hay que detener a un periodista, ni a cualquiera, precisamente por estar en un estado de derecho. Nadie va a ser apresado si no se sustancia una causa judicial, y en esa causa judicial uno es imputado, procesado y en todo caso eso llevará a ser culpable o no, para eso está el código penal. Creo que ahí hay mucho de bravata, pero pasa que una cosa es cuando lo dice un club de admiradores, fanáticos como puede ser el Gordo Dan, y otra cosa que el Presidente de la Nación avale, no solo con su presencia en una entrevista de seis horas, sino continuamente porque lo retuitea continuamente".
"Hace unos días se conoció que llevó a la justicia a unos periodistas, a Viviana Canosa, Ari Lijalad y Carlos Pagni y habrá que ver qué pasa en la justicia con estas causas. Pero vulnera, ensucia, saca calidad a la democracia", subrayó.
Institucionalidad y desarrollo
Un tema no menor, que muchos remarcan, es que este desprecio por la calidad institucional también conlleva riesgos para el desarrollo económico. Justamente el último ganador del Premio Nobel de Economía, Daron Acemoglu, en su obra "Por qué fracasan las naciones", remarca que para el crecimiento económico son esenciales instituciones fuertes, porque permiten una amplia participación en la toma de decisiones e incentivan el talento y la creatividad.
Para el entrevistado, entonces, "A un presidente como Javier Milei, que está dado a la tarea muy pesada que es ver si podemos ir a un sistema económico más normal, parecido al que tienen las naciones desarrolladas del mundo, lo que no se le puede pasar de lista es que, además de manejar bien los números, tiene que manejar muy bien la institucionalidad, el estado de derecho, las formas, las correcciones de cómo hablar, cómo tratar a los distintos sectores de la sociedad", y añadió que "esa parte aparentemente no estaría aprobándola, con lo cual eso pone al mismo tiempo en riesgo su plan", porque "evita o retrasa que lleguen inversores con confianza ,que sepan que hay seguridad jurídica, que los tribunales son independientes, que el periodismo puede hacer su tarea tan esencial en una democracia, toda esa parte está completamente en duda".

