Cambio de estrategia

Milei promete dejar los insultos y desafía a la oposición a debatir ideas

El presidente Javier Milei anunció un cambio en su estrategia de comunicación y apuntó contra quienes critican el ajuste económico. Durante una exposición ante la Fundación Faro, defendió los logros de su gestión.

Por Ciudadano.News

Milei en la Fundacion Faro.

El presidente Javier Milei volvió a mostrarse firme en la defensa del rumbo económico de su gobierno. En el marco de una actividad organizada por la Fundación Faro, un espacio liberal que respalda su agenda reformista, sostuvo que recibió "la peor herencia de la historia de la Argentina" y que logró evitar un colapso sin precedentes.

"Combinábamos la crisis peor que la del 75, el balance del Banco Central más deteriorado que en la previa de la hiperinflación de Alfonsín y con indicadores sociales peores que en 2001", describió el mandatario ante un auditorio repleto de empresarios y técnicos.

Con un tono más sobrio que en sus habituales apariciones públicas, Milei buscó mostrar resultados: "Evitamos una catástrofe económica". Y no dudó en elogiar al titular del Palacio de Hacienda: "Pido un aplauso para Luis Caputo, el mejor ministro del mundo".

"Hoy reclaman por jubilaciones quienes vetaron la reforma"

Milei también arremetió contra quienes cuestionan el deterioro del poder adquisitivo de jubilados y asalariados. "Los que hoy tanto reclaman por las jubilaciones son los mismos que vetaron reformas estructurales", lanzó, y comparó cifras: "Dejaron jubilaciones de 80 dólares, hoy están arriba de 320. Se multiplicaron por cuatro. O había salarios de 300, y ahora son de 1.100 dólares".

Además, desestimó las denuncias sobre el empeoramiento de la calidad de vida de la población. En particular, cuestionó la frase "no se llega a fin de mes": "La frase suena muy interesante para ponerse sensiblero. Pero si fuera cierta, las calles estarían llenas de cadáveres".

Y redobló: "Nadie se puso a pensar en serio esa pelotudez. En definitiva, si fuera cierto, las calles serían bastante más complicadas".

Cambio de estrategia: "Voy a dejar de usar insultos"

Uno de los momentos más llamativos del discurso llegó con una especie de autocrítica indirecta. Tras mencionar una molestia física -"Se me acaba de meter un pelo en el ojo y no saben lo que me molesta"-, el Presidente aprovechó para anunciar un cambio en su forma de comunicarse.

"No tanto como para seguir aumentando el contador de insultos", ironizó, antes de anunciar: "Voy a dejar de usar insultos, a ver si están en condiciones de poder discutir ideas. Porque creo que discuten las formas porque no tienen nivel intelectual para debatir ideas".

De este modo, Milei prometió abandonar los agravios personales y desafió a sus opositores a "dar la batalla en el plano de las ideas".

"Vamos a enfrentar la dictadura de las formas respetándoles sus formas. A ver si están a la altura", concluyó.

"La igualdad de oportunidades es colectivismo"

Fiel a su ideario liberal, Milei volvió a criticar el rol del Estado como garante de derechos sociales. En su visión, el concepto de igualdad de oportunidades está contaminado por el "colectivismo".

"Para el liberalismo, la libertad es la posibilidad de perseguir un proyecto de vida en un contexto de igualdad ante la ley. Para ellos, todos deben poder acceder a los mismos bienes, debiendo ser el Estado quien administre la vida de los individuos", explicó.

Con un tono desafiante, Milei cerró su exposición con un dardo directo: "No pueden responder con ideas, entonces se apalancan en las formas. Pero el Estado no puede garantizar derechos que no puede financiar".