El paso de Javier Milei por Estados Unidos dejó una postal inédita: el acompañamiento de diez gobernadores de diversos signos políticos, un gesto de profesionalismo parlamentario que buscaba generar confianza ante inversores. Sin embargo, este avance diplomático se vio eclipsado por lo que analistas denominan "amateurismo político" en la gestión doméstica.
Casos como la polémica en torno a la figura de Manuel Adorni y las contradicciones en el Ministerio de Justicia han desviado el foco de los logros en el exterior. Mientras el Gobierno pregona una revolución moral, estos ruidos internos desgastan la narrativa oficial en un contexto de alta informalidad laboral y dificultades económicas persistentes.