Javier Milei ha consolidado un esquema de gestión donde lo internacional es prioridad personal. Con tres viajes a Estados Unidos en menos de un mes, el mandatario ha delegado el control de la política doméstica en su "triángulo de hierro". Mientras Milei se enfoca en el Board of Peace de Donald Trump, Karina Milei y Manuel Adorni —ahora empoderado como Jefe de Gabinete— lideran la agenda local.
Este diseño permite al Presidente sostener su narrativa global sin desgastarse en la negociación diaria. Sin embargo, la centralización en su círculo íntimo subraya la distancia con la vicepresidenta y plantea interrogantes sobre la eficiencia de una gestión que se conduce, cada vez más, por control remoto.