El presidente Javier Milei busca reactivar la designación de los altos magistrados para normalizar el funcionamiento de la Corte Suprema de la Nación. Tras la salida de Elena Highton de Nolasco y el retiro de Juan Carlos Maqueda, el tribunal opera con una capacidad reducida, lo que impacta en la dilatación de fallos clave.
De acuerdo al abogado penalista y ex juez, Eduardo Gerome, la estrategia oficial apunta a consolidar nombres que aseguren garantías jurídicas, siendo un factor que la economía y la sociedad observa de cerca.
La iniciativa es considerada crucial, debido a que la Justicia enfrenta un déficit histórico del 35% en distintos cargos vacantes. Cubrir estos puestos no es solo una movida política, sino una necesidad para agilizar procesos que afectan directamente la estabilidad del país.
