Tensión en el Congreso

Marcha atrás en la reforma laboral: el Gobierno cederá el pago total por enfermedades graves

El oficialismo apura la marcha atrás en la reforma laboral para evitar que el texto regrese al Senado, lo que demoraría su plan de contar con la ley antes del 1 de marzo.

Por José Urrutia

Cámara de Diputados de la Nación. (Fuente: archivo web / NA)

El escenario político argentino volvió a sacudirse este lunes con un giro inesperado en la estrategia oficialista. La marcha atrás en la reforma laboral, específicamente en el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo, busca calmar las aguas ante el inminente debate en la Cámara de Diputados. 

Luego de que el Senado otorgara media sanción a un texto que reducía el pago de licencias al 75% o 50% según la "responsabilidad" del trabajador, el Gobierno confirmó que introducirá cambios para proteger a quienes padezcan cuadros críticos.

La marcha atrás en la reforma laboral y el nuevo esquema

La senadora y jefa de bloque oficialista, Patricia Bullrich, fue la encargada de anunciar que el Estado no dejará desamparados a los pacientes crónicos. 

"Estamos trabajando para que la excepción de pago al 100% aplique exclusivamente para enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables", explicó la legisladora, subrayando que esta medida requerirá una "corroboración concreta y fehaciente" para evitar abusos.

La propuesta original, defendida inicialmente por el ministro Federico Sturzenegger bajo el argumento de combatir la "mafia de los certificados truchos", establecía que si un empleado se lesionaba en una actividad voluntaria (como un partido de fútbol), solo percibiría la mitad de su sueldo. 

Sin embargo, el riesgo de que patologías como el cáncer quedaran bajo este régimen de poda salarial forzó el recalculo en Balcarce 50.

Reacción de la oposición y el rechazo de la CGT

Desde la vereda de enfrente, el rechazo es tajante. El senador Mariano Recalde disparó contra la iniciativa asegurando que "esta reforma busca que el trabajador sea un ciudadano de segunda"

Por su parte, la CGT se regodea con este incomprensible error del Gobierno, y ya se encuentra en estado de alerta y movilización. 

Fuentes sindicales advirtieron que no permitirán "que se licúe el salario de los enfermos", calificando la modificación como un "parche insuficiente" que no altera el espíritu flexibilizador de la norma.

El laberinto del Artículo 81: ¿vuelve o no vuelve al Senado?

La gran incógnita técnica radica en si Diputados puede modificar el texto sin que este deba retornar a la Cámara de origen. Según el artículo 81 de la Constitución Nacional, cualquier adición o corrección realizada por la Cámara revisora obliga a que el proyecto regrese al Senado para que este acepte los cambios o insista en su redacción original.

Para evitar este "impasse" que sepultaría la meta de tener la ley lista en diez días, el Gobierno analiza una vía arriesgada: que Diputados apruebe el texto tal como vino del Senado bajo la promesa de una ley correctiva inmediata o un decreto reglamentario. 

Sin embargo, la confianza entre bloques está quebrada. Mientras la "oposición amigable" duda de firmar un cheque en blanco basado en promesas futuras que podrían naufragar en la burocracia, la oposición dura ya adelantó que no facilitará el quórum si el compromiso no queda plasmado en el papel de forma vinculante. 

"Nadie quiere quedar pegado a un ajuste que luego el Ejecutivo decida no compensar", advirtieron desde los bloques dialoguistas, dejando el desenlace de la ley en un final abierto.

"El tiempo es nuestro peor enemigo; si el proyecto vuelve al Senado, los plazos de marzo son imposibles", admiten mientras tanto en los pasillos del Congreso.