La Confederación General del Trabajo (CGT) realizará mañana, miércoles 5 de noviembre de 2025, su congreso para elegir a las próximas autoridades. La convocatoria tendrá lugar a las 9 de la mañana en el estadio de Obras Sanitarias del barrio de Núñez.
Por primera vez en bastante tiempo, la central obrera llega al día de la votación sin haber resuelto toda la discusión interna ni los nombres de la futura conducción.
Este encuentro se produce justo cuando el gobierno reformista de Javier Milei impulsa una Reforma Laboral que busca flexibilizar el mercado del trabajo. La CGT ahora deberá afrontar los intentos de esta reforma, un gobierno que, además, fue respaldado recientemente por la ciudadanía en las urnas.
Acuerdo "con fórceps"
Aunque la CGT logró un acercamiento entre los diferentes sectores en los últimos días, la negociación fue descrita como un acuerdo "con fórceps".
Los sectores internos llegaron a un acuerdo que perfilaba a Cristian Jerónimo (Vidrio) y Jorge Sola (Seguros) para el triunvirato.
La CGT busca mostrar renovación con estos dos dirigentes, ya que son más jóvenes respecto a la edad promedio de la cúpula de la organización. Ambos provienen del moyanismo, aunque tomaron distancia sin romper del todo con ese sector, y se acercaron a los dirigentes más "dialoguistas" que manejan la central (conocidos como "gordos" e independientes").
Respecto al tercer lugar del triunvirato, aunque aún estaba por definirse, todo indicaba que iba a ser ocupado por el camionero Octavio Argüello (Camioneros).
Este lugar es clave para el camionero Hugo Moyano, quien lo controlaría a través de Argüello. Argüello es actualmente miembro de la conducción tripartita junto a Carlos Acuña y Héctor Daer.
Malestar de los pesos pesados
En los días previos al encuentro, dirigentes de gran peso manifestaron su descontento con el curso de las negociaciones y con los nombres de Jerónimo y Sola.
• Armando Cavalieri (Comercio) y Luis Barrionuevo (Gastronómicos) se encontraban descontentos.
• Cavalieri, quien proponía posponer las elecciones y renovar los mandatarios por seis meses o un año, logró aplacar su malestar tras una reunión el lunes último.
• El enojo de Barrionuevo persistía, ya que dejaría de tener una de las tres sillas máximas de la central, la cual controló en los últimos dos mandatos a través de Carlos Acuña. No obstante, no se descartaba que Barrionuevo continuara negociando y pugnando por el tercer lugar del triunvirato.
Algunos popes de la entidad de la calle Azopardo no veían con buenos ojos la promoción de Jerónimo y Sola. Argumentan que carecen de décadas de experiencia y no lideran gremios grandes.
Además, advierten que la CGT deberá afrontar inmediatamente los intentos de reforma laboral impulsados por el gobierno de Javier Milei.

