Los senadores de la Nación percibirán desde mayo más de $9 millones brutos como dieta, cifra que representa más de 25 jubilaciones mínimas con bono incluido, en un contexto económico donde el poder adquisitivo de la mayoría de los argentinos continúa en caída.
Este aumento se materializa tras el vencimiento del congelamiento de salarios decretado el 31 de marzo, que no fue prorrogado, lo que dejó la vía libre para que los ingresos de los representantes provinciales se dispararan. En términos netos, los legisladores cobrarán entre $6,5 y $7 millones, lo que equivale a entre 18 y 20 jubilaciones mínimas, si se incluye el bono de $70.000 que otorga el Gobierno a los haberes más bajos.
Cifras que contrastan con la realidad
De acuerdo con la resolución 211/2025 publicada en el Boletín Oficial, la jubilación mínima en mayo será de $296.481,74. Con el bono extraordinario, la cifra trepa a $366.481,74. De esta forma, el salario de un senador nacional supera por más de 30 veces la jubilación mínima sin bono, y por más de 25 veces con el bono incluido.
El contraste con la realidad de los jubilados, quienes luchan por mantener un mínimo nivel de vida, no tardó en generar reacciones en redes sociales y críticas en los medios.
Un aumento silencioso y sin debate
El incremento de las dietas se concretó sin un debate público ni discusión en el recinto. La vicepresidenta Victoria Villarruel había intentado poner el tema sobre la mesa el pasado 12 de diciembre, cuando se trataba la expulsión del senador Edgardo Kueider, pero no logró el consenso entre los jefes de bloque.
Ante la falta de avances, Villarruel firmó un decreto prorrogando la resolución 27/24, que mantenía congeladas las dietas hasta el 31 de diciembre de 2024. Este congelamiento había sido acordado en agosto del año pasado, tras el visto bueno de sectores como La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Las Provincias Unidas y el Frente Renovador de la Concordia.
Sin embargo, esa prórroga no tuvo continuidad tras su vencimiento en marzo, y los senadores no volvieron a tratar el tema, a pesar de que tuvieron plazo hasta la tercera semana de abril para hacerlo, justo antes del cierre de liquidaciones salariales.
La dieta número 13: ¿aguinaldo encubierto?
En una sesión de abril que pasó prácticamente desapercibida, los legisladores aprobaron un nuevo esquema de módulos salariales y sumaron la denominada "dieta número 13", que muchos interpretan como un aguinaldo encubierto.
"Fue una sesión donde las manos se levantaban con vergüenza", relató un asesor parlamentario que prefirió no ser identificado. "No se quiso dar el debate en público porque el impacto en la opinión pública iba a ser tremendo".
Reacciones en el país y comparación con otras provincias
La decisión no tardó en generar críticas desde distintos sectores sociales y sindicales, especialmente en provincias del norte argentino, donde los sueldos promedio están por debajo de los $300.000. "Mientras un docente en Jujuy cobra $250.000 y un enfermero en Chaco apenas supera los $280.000, los senadores se aseguran más de $6 millones en el bolsillo", apuntó un dirigente gremial desde Salta.
En redes sociales, las expresiones de rechazo se multiplicaron. "¿Cómo pueden cobrar eso mientras la gente hace fila en los comedores?", se preguntó un usuario en X (ex Twitter).


