Opinión

Los mártires del neoperonismo: cuando la violencia se convierte en estrategia

Lo que no puedan ganar en el campo de las ideas, lo buscarán ganar en la calle. La calle es ese "campo de batalla" que conocen y sienten que les pertenece. Tirarán dela cuerda tanto como les sea posible para intensificar la violencia.

Damián Córdoba

18 Octubre de 2024 - 20:42

La violentos que no aceptan los cambios
La violentos que no aceptan los cambios REDES

18 Octubre de 2024 / Ciudadano News / Política

Finalmente, un sector del peronismo ha recaído en la violencia política. Una nueva generación está siendo testigo del rostro más brutal de un espacio político que supo arengar a través de su líder a colgar comerciantes o golpearlos usando palos con clavos.

En este contexto de violencia organizada, se podría incluir a ciertos grupos de izquierda, aunque considero que su influencia es limitada y hoy actúan sólo como un recurso subordinado al servicio de intereses políticos del kirchnerismo. 

Hoy, el neoperonismo -kirchnerismo- reivindica, celebra y avanza con una agenda de violencia política explícita. Este grupo autoritario, que solían reivindicar la democracia -solo cuando gobiernan ellos- llaman directamente a cancelar cualquier debate y a apagar cualquier micrófono que no se acople a su agenda. A los seguidores del general se les terminaron las herramientas discursivas.

La violentos que se justifican ante todo.
La violentos que se justifican ante todo.

 El relato lleno de recetas mágicas y enemigos imaginarios que tanto alimentaron por décadas ya no funciona. Solo les alcanza para radicalizar a sus convencidos y mantenerlos unidos.

Los eventos de violencia acontecidos en las últimas marchas no son casos aislados. Por un lado, un grupo de comunicadores y referentes políticos del kirchnerismo han celebrado por medio de burlas y risas que una turba violenta haya atacado a un influencer libertario, hecho que podría haber terminado en una tragedia. 

Y por el otro, tenemos a los cómplices que hacen silencio, justifican la violencia y evitan expresar cualquier tipo de solidaridad con lo ocurrido. De hecho, culpan a la víctima de "provocación". Sería el equivalente a culpar a una mujer "por llevar falda muy corta" por un acoso o abuso por parte de alguien que se sintió "provocado". 

El manual de la violencia Este neoperonismo bolivariano, subgénero del peronismo tradicional, puede ejercer su violencia con absoluta tranquilidad. El manual militante tácito de este engendro ideológico tiene un apartado que justifica eficazmente cada acto violento que lleven adelante, mediante la comparación y la equivalencia. Allí encontramos un abanico de historias fantásticas con medias-verdades, actos heróicos y mártires flojos de papeles que les facilita levantar la vara a su iracunda respuesta. 

Una turba puede golpear hasta la muerte a un chico porque "a cristina le gatillaron 3 veces", pueden intentar asesinar a pedradas y patadas a un opositor justificándose en la violencia que ese opositor ejerce opinando en una red social o castigar a un joven militante de Milei yendo a un acto porque "a perón le bombardearon la plaza hace 70 años".

Incluso, pueden justificar intentos de tomas al congreso arrojando toneladas de piedras contra las fuerzas de seguridad, aludiendo a alguna manifestación anti CFK donde señoras muestran sus pancartas (reconozcamos cierta violencia del mensaje) a los automovilistas que transitan libremente tocando su bocina.

 

"Con el sindicato de carpinteros armamos 500 palos con clavos en la punta y rompimos
todas las cabezas que encontramos". Perón llamó a la violencia./
"Con el sindicato de carpinteros armamos 500 palos con clavos en la punta y rompimos todas las cabezas que encontramos". Perón llamó a la violencia./

 "¿Por qué no usan el protocolo antipiquete contra esa marcha?" reclama el militante k con ese nivel de cinismo difícil de tolerar. Ya no les interesan las formas. Van por todo. Pueden mandar a un grupo de ancianos revolucionarios disfrazados de jubilados a pelear con la policía o exponer a una niña en la primera línea de ataque al Congreso Nacional para tener una foto que engrosen sus hazañas y la lista de mártires.

 Necesitan muertos en sus filas. Si es una niña o un anciano en una protesta, mucho mejor para las pretensiones y fantasías golpistas. Lo que no puedan ganar en el campo de las ideas, lo buscarán ganar en la calle. La calle es ese "campo de batalla" que conocen y sienten que les pertenece. Tirarán de la cuerda tanto como les sea posible para intensificar la violencia. Poseen décadas de experiencia en gestionar marchas, clases públicas, incendios, saqueos, piquetes, golpizas, tiros y cualquier acción que incomode a la gente de trabajo.

 Esto recién comienza, el aparato no funciona sin cajas. Este gobierno se las está quitando y eso los enfurece. El kirchnerismo, violento y autoritario, se encontró con un rival complicado. De nosotros, los militantes de la libertad que valoramos la paz en un contexto democrático, depende dar continuidad a la batalla de las ideas.

 Esa "batalla cultural" que Javier Milei con tanto éxito ha dado durante todos estos años y que hoy lo sigue haciendo a nivel internacional. Ese es nuestro ámbito de lucha y desde ahí tenemos que dar nuestras batallas.

 La participación, el compromiso, el aprendizaje y la divulgación de las ideas de manera persistente serán cruciales para desactivar una historia de violencia profundamente arraigada en el corazón de un partido que la ha adoptado desde sus inicios. En la actualidad, esta violencia es potenciada por aquella facción que el General echó de la plaza y que hoy intenta ganar en la calle lo que no pudo en las urnas. 

Mientras ellos intentan imponer una agenda de violencia, sin importarles en absoluto las consecuencias de sus actos, las personas de bien seguiremos esforzándonos desde el lugar que nos corresponda, ya sea trabajando, estudiando, emprendiendo o apostando por un país mejor para todos. Incluso para ellos. 

Damián Córdoba Congresal Partido Libertario Mendoza

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