El Senado tratará los pliegos de Ariel Lijo y García Mansilla como candidatos a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con uno de ellos ya integrado al cuerpo de manera transitoria, y el otro que se niega a renunciar a su cargo en la Justicia Federal y por lo tanto no se le ha permitido tomar juramento.
La situación es compleja, con impugnaciones, quejas y hasta pedidos de juicio político, lo que abre posibles escenarios distintos, incluso para cada uno de los aspirantes. Mariano Bär, abogado constitucionalista, expresó una ironía: "Sebastián Guidi decía que es increíble porque nos estamos preguntando cuestiones que son relativas a una vaca volando".
"En principio, no debería estar Mansilla ocupando el lugar porque muchos entendemos que no se pueden designar jueces de la Corte en comisión, pero pasó esto y eso abrió la puerta a un montón de anomalías institucionales que son las que se tienen que estar discutiendo todos los días porque todos los días pasa algo nuevo".
En diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano.News Radio y Twitch), se preguntó: "Qué pasa ahora si se le rechaza el pliego a García Mansilla, que ya está ocupando el cargo. Juró, en el medio hay un juicio de constitucionalidad de la designación, que ayer Mansilla respondió medio altaneramente diciendo que al él solo lo podían remover por juicio político"
" La verdad es que es tan extraña la situación institucional que puedo decir la respuesta que tenemos muchos pero no es la única: si el Senado ahora el 3 de abril rechaza los pliegos de García Mansilla sostenemos que, al haber un acto expreso del órgano que es el encargado de brindar acuerdos la designación en comisión tiene que cesar inmediatamente", explicó el constitucionalista.
Es que la situación es compleja por falta de reglamentaciones específicas, ante lo inusitado del caso. "Algunos dicen que tiene que seguir hasta el 30 de noviembre que es la supuesta duración de la designación en comisión, pero lo cierto es que son la minoría los que sostienen eso, aunque no quita que pueda existir como posibilidad. Entonces, qué va a terminar pasando, va a tener que terminar judicializándose y resolviendo la propia Corte qué pasará con ese rechazo, que para la mayoría de nosotros el rechazo en el Senado implica que Mansilla deba dejar automáticamente el cargo".
Y si bien, ante los reclamos hechos, podría renunciar por una cuestión ética, el entrevistado afirmó: "Ya ha demostrado que le pudo mentir al Senado diciendo que él no hubiese aceptado una asignación en comisión. Acepta la asignación en comisión, una vez que lo hace dice 'a mí solamente me van a poder remover con juicio político y lo que diga el Senado directamente no me importa', eso ya es muestra cabal de cuál es la posición ética y de legitimidad democrática que tiene el juez".
El pronóstico
A la hora de estimar lo que puede suceder con el tema, entonces, Bär recalcó: "Necesariamente va a llegar a la Corte Suprema, no sé si van a poder intervenir los otros jueces que le tomaron juramento. Suponiendo que él se excuse y no intervenga, si no se juntan las mayorías de tres votos van a tener que llamar a conjueces para que decidan, y después ver qué van a resolver sobre él, pero los plazos para resolver eso no son tan breves". A partir de ahí, barajó otra alternativa: "lo que podría ocurrir es que se venza el plazo de García Mansilla de designación en comisión con un rechazo del Senado que él no acepta, y cuando tenga que resolver la Corte ya haya vencido el plazo y diga yo ahora no puedo resolver porque esto queda abstracto. Entonces, no tenemos interpretación de lo que debiera ser hecho por la Corte. Sinceramente esto es un despropósito institucional que muy pocas veces o nunca se ha visto en el Poder Judicial de la Nación".
Si no fuera la Corte Suprema, si fuera otro tipo de tribunal ¿está previsto algún modo de resolver este tipo de conflicto?: "No. Hay un antiguo caso de un juez en comisión, no era de Corte Suprema, donde si bien se resuelve otra cosa a modo de agregar algún argumento se dice que el rechazo del pliego por parte del senado implica necesariamente el rechazo de la comisión, pero no sería aplicable tan linealmente a este caso", aclaró el entrevistado.
"Cuando hay una desvirtuación institucional tan grande, todo es nuevo, porque no sabemos cómo resolver casos, nunca había pasado lo que está pasando en este momento", añadió, "La Constitución está pensada para funcionar en momento de normalidad institucional y tiene algunos remedios para momentos de anormalidad institucional pero tampoco para vivir dentro de la normalidad. Entonces empiezan a aparecer situaciones no previstas".
Consultado sobre si se puede hacer un juicio político por semejante irregularidad, fue tajante: "Sí, desde luego. Una república implica necesariamente que los poderes se puedan controlar uno a otro, el poder político tiene que controlar al poder judicial y así como el poder judicial controla al poder político. Es mentira que el poder político no se puede meter a opinar del poder judicial y en este controlar esta la herramienta de juicio político".
"La historia del siglo 20 y lo que llevamos del siglo 21 son historia de puja de esos intereses que hacen que se deje de lado la institucionalidad en muchos casos y se empiecen a generar precedentes como la convalidación de golpes de Estado, como lo que está ocurriendo en este momento con la corte suprema porque son respuestas no institucionales sino de conveniencia política. Eso, la única manera que eso cambie es con un fuerte control ciudadano", completó.

