"La gestión Milei todavía no cumple un año, y ya echó a 80 funcionarios propios"
Pablo Javier Salinas es politólogo. Analizó en Sin Verso la particular situación que atraviesa el Gobierno nacional, con gran cantidad de nombres que se descartan a cada tanto.
Desafectaron a Martín Huidobro de la Subsecretaría de Trabajo, a Julián Obaid de la presidencia de la Junta de Seguridad en el Transporte, y a Hilario Lagos de la oficina de Relaciones Institucionales de dicho organismo. Con ellos ya suman 80 los despidos de funcionarios del propio Gobierno nacional. Todo esto en menos de un año de gestión, y con la particularidad de que todos ellos no provenían del gobierno anterior, sino que fueron electos por la propia presidencia de Javier Milei.
Pablo Javier Salinas es politólogo, y fue convocado por Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12 por Ciudadano News 91.7) para analizar profundamente este fenómeno que parece no haber llegado a su fin. "Me interesaría saber cada cuánto tiempo se va un funcionario para tratar de hacerlo gráfico, porque no es normal. Es un gobierno que no tiene siquiera un año, y ya echó a 80 funcionarios. De los que venían de la gestión anterior son tal vez 5 ó 6 casos (con Flavia Royón incluida), pero son los menos. Da la sensación de que esta gente no estaba preparada para la gran estructura que es un gobierno", explicó.
Pablo Javier Salinas, politólogo.
"Creo que todo se basa en que es una fuerza nueva, que irrumpe en el espacio político tímidamente. Milei y Villarruel eran diputados nacionales, hacen una buena elección en el 2023, y finalmente ganan la presidencia. Como a toda fuerza nueva, no se le puede achacar la falta de formación de sus propios cuadros para las distintas áreas del gobierno. Milei tuvo que valerse de pedir funcionarios prestados de distintos lugares, y luego, por distintas causas, los desecha", explica Salinas. Cabe recordar que no hace mucho se fue Juan Cruz Molina Hafford, presidente del INTA, y fue reemplazado por Nicolás Bronzovich. Molina Hafford se apartó del organismo porque, precisamente, no quería deshacerse de empleados de ese organismo.
"Hay otros que no tienen tanto problema -detalla Salinas-, se van por diferencias en la gestión. Y en ese sentido, el que se lleva todas las luces es el ministerio de Capital Humano: la mayor cantidad de renuncias es por diferencias con el modo que imprime la ministro de esa cartera, Sandra Pettovello", detalla el politólogo. "Es normal que cambien los ministros. Detrás del cambio de ministros se van también los equipos, el subsecretario, y demás. Eso es normal. Lo que no es normal es que en diez meses se hayan ido 80 de ellos", denuncia.
Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano
A la vista de Pablo Salinas, la presente es una situación anómala que afecta a la gestión, porque cada vez que hay una renuncia o un despido, y hasta la llegada de la nueva persona elegida, hay una serie de procesos administrativos que llevan varios días. "No es algo automático -explica el politólogo-, y la única víctima de estas decisiones es la gestión de esa área. No debería sorprender que, a poco de comenzar, el gobierno tuvo un escándalo muy importante por la falta de reparto de alimentos que estaban vencidos" expone como ejemplos el politólogo.
"Cuando uno ve que cuentan con funcionarios que no están capacitados para semejante responsabilidad, eso genera poca gestión: ninguno de los referentes quiere firmar nada. Hay lugares en los que todavía no se rellenan los organigramas, porque nadie quiere entrar a una situación complicada", agrega Salinas.
¿Se acabó la seriedad?
Hay algo importante, relacionado con los tiempos actuales: la popularidad o la caída de la imagen, tanto del funcionario como de la gestión total. "Si continúa de la misma manera -detalla Pablo Salinas-, la certeza es que va a faltar capacidad de gestión, con lo que vendrá una baja en la reputación y la calificación del gobierno. Hay áreas que ya cambiaron cuatro veces el mismo puesto (N. de la R.: se refiere al área de Trabajo del Ministerio de Capital Humano), y cada dos meses contamos con problemas de firma.
Tal vez se trate de una estrategia del gobierno para seguir profundizando el ajuste, porque hay una excusa administrativa para frenar la ejecución de gastos. No obstante, si esto se mantiene en el tiempo, creo que nadie, en su sano juicio, va a querer arriesgar su nombre y profesión para durar tres semanas, o tres meses, en el Gobierno", detalla.
"Es normal que cambien los ministros. Lo que no es normal es que en diez meses se hayan ido 80 de ellos" (Pablo Salinas)
"Además de todo, habría que ver caso por caso si los despidos se hicieron como parte de una reducción del Estado, o por cercanía ideológica. Y también si se hicieron auditorías profundas sobre quién estaba ejerciendo bien su labor y quién no. Hubo una comisión de revisión de personal de planta del Senado, y en función de eso se echó a 78 personas. Habrá que ver si se podrá preguntar en el Senado cuáles fueron los criterios para hacer eso", fue otra de las respuestas de Salinas.