En un nuevo episodio de tensión diplomática, el Gobierno argentino transmitió al Reino Unido su "preocupación" por los recientes aterrizajes de aeronaves militares británicas en países vecinos, específicamente en Brasil. La Cancillería argentina, bajo la dirección de Gerardo Werthein, solicitó a las autoridades británicas "informes a las autoridades pertinentes", mientras reafirmó sus derechos soberanos en la región del Atlántico Sur.
Declaraciones de la Cancillería
En una nota dirigida a la Embajada del Reino Unido en Buenos Aires, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina comunicó su preocupación por la presencia de aviones militares británicos en territorio de Brasil. "Esta preocupación se ha comunicado al Gobierno británico a través de una nota a su Embajada en Buenos Aires", explicó la Cancillería.
Según el Gobierno, esta acción se enmarca en la intención de "reafirmar la determinación de la Argentina de defender sus derechos soberanos y su disposición a un diálogo constructivo en el marco del derecho internacional para encontrar una solución justa, pacífica y definitiva" sobre el conflicto territorial en las Islas Malvinas.
Maniobras militares en Brasil
La alerta de Argentina se desató luego de que cinco cazas Eurofighter Typhoon, un Airbus A400M (ZM4127) y un Voyager Airbus 330 KC2 (ZZ334) de la Real Fuerza Aérea Británica aterrizaran en la Base Aérea de Galeão, en Río de Janeiro, el viernes pasado. Estas aeronaves permanecieron en el país vecino hasta la medianoche del sábado 9 de noviembre. La Cancillería argentina, en respuesta, pidió informes sobre el propósito de las maniobras y la duración de la presencia británica en la región.
Soberanía sobre las Islas Malvinas y el compromiso con la paz
La Cancillería subrayó, además, su postura en el conflicto histórico por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, una posición que Argentina considera "imprescriptible". El comunicado oficial enfatizó que "la República Argentina reafirma sus imprescriptibles derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas (...) y su compromiso con una solución pacífica al diferendo con el Reino Unido".
Este episodio revive las tensiones diplomáticas entre ambos países, y el Gobierno argentino asegura que mantendrá una política de "diálogo pacífico y respeto al derecho internacional".