En el complejo tablero de la conversación digital, la figura de Javier Milei no conoce de grises. Según el último relevamiento de la consultora Ad Hoc, el mandatario nacional sigue ostentando el título de personaje central en las redes sociales, logrando una "centralidad ineludible" que lo posiciona por encima de cualquier otro actor político.
Sin embargo, este liderazgo no es lineal ni está exento de riesgos. El informe, que analiza el sentimiento y el volumen de menciones en el arranque de 2026, advierte sobre una "imagen inestable" que oscila según el origen de la agenda que domina el día.
Javier Milei y el salvavidas de la agenda internacional
El informe destaca que la positividad de la imagen presidencial se asienta sobre bases sólidas cuando la conversación se traslada al plano global. En este sentido, desde la consultora explicaron que "Milei recupera positividad ayudado por sus posicionamientos internacionales, especialmente en torno al caso Venezuela y su estrecha relación con Donald Trump". Estas temáticas logran amalgamar a las comunidades libertarias, que reaccionan con rapidez para defender la postura del jefe de Estado frente a las críticas.
Durante el último período analizado, el Presidente alcanzó un 47% de menciones positivas, superando el 42% de rechazo. Esta brecha, aunque favorable, es la más ajustada de los últimos meses.
En ese sentido, la consultora Ad Hoc detalla que "si bien hubo encuadres en contra de su posicionamiento y del accionar de Estados Unidos, las comunidades que apoyan a Milei a nivel nacional e internacional celebraron su intervención en conflictos regionales, aportando aire a su imagen".
El talón de Aquiles: presupuesto y sensibilidad social
Sin embargo, no todo es celebración en el mundo virtual del libertario. El estudio identifica con precisión quirúrgica cuáles son los temas que restan imagen a la gestión. La "agenda doméstica" es, hoy por hoy, el principal foco de negatividad.
Los picos de críticas más altos se registraron en torno al Presupuesto2026, específicamente en los ítems que afectan al financiamiento de las universidades y las partidas destinadas a discapacidad.
Al respecto, los analistas de Ad Hoc fueron categóricos al señalar que "discapacidad y presupuesto universitario siguen generando negatividad en la imagen de Milei. Fue de lo que más se habló en relación al debate presupuestario, tensionando la narrativa oficialista".
A esto se suma la reforma laboral, un punto álgido que activó la conversación crítica de sectores sindicales y comunidades opositoras, logrando romper en ocasiones la hegemonía del discurso gubernamental.
En conclusión, aunque Javier Milei conserva su capacidad de marcar el ritmo de la conversación, el informe sugiere que la "fatiga de la disrupción" y los conflictos territoriales internos están limando el piso de su popularidad digital, obligando al Gobierno a depender cada vez más de sus triunfos externos para equilibrar la balanza.

