En un contexto de emergencia ígnea que ha devastado miles de hectáreas en la zona cordillerana de Chubut, el gobernador de esa provincia, Ignacio Nacho Torres, decidió patear el tablero judicial.
Su objetivo es terminar con la "impunidad" de quienes inician focos ígneos con fines especulativos.
El mandatario provincial impulsa un proyecto para que la quema de bosque nativo sea tipificada bajo la figura de ecocidio, elevando las escalas penales a niveles históricos para delitos ambientales.
Ecocidio y quema de bosque nativo: el fin de las excusas
El proyecto surge tras confirmarse la intencionalidad en focos críticos como los del Parque Nacional Los Alerces. Torres ha sido tajante al diferenciar los accidentes de los ataques deliberados contra el patrimonio natural de los argentinos.
"No podemos permitir que alguien que destruye miles de años de biodiversidad reciba una pena excarcelable o una simple multa. Eso es complicidad con el delito", sentenció el gobernador al explicar la necesidad de una reforma profunda.
En este sentido, el mandatario utilizó calificativos lapidarios para los responsables: "Quienes provocan estos incendios son delincuentes comunes y terroristas ambientales que deben estar tras las rejas, no en su casa".
Cárcel efectiva para los "terroristas ambientales"
La propuesta busca que las penas no sean menores a los ocho años de prisión cuando se compruebe el dolo.
"Es necesario que la Justicia tenga herramientas reales; hoy los culpables entran por una puerta y salen por la otra", subrayó Torres.
La medida también contempla la prohibición de por vida para realizar cualquier desarrollo inmobiliario en zonas incendiadas, eliminando así el incentivo económico detrás de las llamas.

