La madrugada del viernes marcó un hito para la gestión de La Libertad Avanza. Con 135 votos afirmativos, la Cámara de Diputados dio luz verde al proyecto de ley de Modernización Laboral, enviando el texto de regreso al Senado para su revisión final.
Esta iniciativa busca reformar la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744, introduciendo cambios en el régimen laboral, la subcontratación y las modalidades de contratación.
El clima en el recinto fue de máxima tensión durante toda la jornada del jueves, pero el oficialismo logró capitalizar el apoyo de los bloques aliados -PRO, UCR y sectores provinciales- para despachar una norma que Javier Milei considera la piedra angular de su plan de desregulación.
El triunfo estratégico de Luis Caputo: el blindaje del FAL
En el corazón de la victoria oficialista se encuentra el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la herramienta financiera que el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió como innegociable.
Pese a los intentos de la oposición por desguazar este artículo, que se transformó en un punto de fuerte debate legislativo y fue cuestionado por distintos actores económicos y técnicos, el Gobierno conservó el mecanismo que establece un aporte obligatorio del 3% de la remuneración para financiar indemnizaciones.
"Buscamos recomponer el mercado de capitales; con el FAL se van a alimentar unos US$ 4.000 millones por año", había anticipado Caputo semanas atrás, subrayando que la naturaleza del fondo es tanto laboral como financiera.
Al sostener este punto en Diputados, el Ejecutivo se asegura una caja de resonancia económica que promete, según el Palacio de Hacienda, reducir el riesgo de litigiosidad y fomentar la contratación formal.
¿Qué panorama enfrenta el oficialismo en Senadores?
La reforma laboral ya se encuentra en la Cámara alta. Si bien el proyecto original ya había pasado por allí el 12 de febrero con 42 votos a favor, los cambios introducidos en Diputados -especialmente la eliminación del polémico artículo 44 sobre licencias por enfermedad- obligan a una nueva revisión.
El oficialismo respira con relativa calma: los números parecen estar. Sin embargo, la estrategia de la oposición, liderada por figuras como José Mayans, apunta a la judicialización.
"Esta ley solo quiere dejar afuera el derecho de las ocho horas; es una vuelta a 1929", sentenciaron desde las bancas de Unión por la Patria. Pese a las críticas, la intención de la Casa Rosada es emitir dictamen de comisión este mismo viernes para sesionar de forma exprés.
El objetivo de Milei: el 1 de marzo como fecha límite
El propósito del Presidente es cristalino: quiere abrir las sesiones ordinarias del 1 de marzo con la reforma laboral sancionada y publicada en el Boletín Oficial.
Para el mandatario, contar con esta herramienta legal es fundamental para su discurso frente a la Asamblea Legislativa, posicionándola como el primer gran éxito legislativo de 2026 que permitirá una baja del 85% en las contribuciones patronales para nuevos empleos.
Con el reloj en contra, el Senado se convierte ahora en el último escollo. Si el oficialismo logra ratificar los cambios de Diputados sin nuevas modificaciones, la ley quedará lista para su promulgación, cerrando un capítulo frenético de negociaciones políticas y sociales.