El conflicto laboral más álgido de los últimos años alcanzó este miércoles su punto de máxima ebullición. Al vencerse la conciliación obligatoria sin un acuerdo entre las partes, el sindicato SUTNA inició un paro total de 24 horas que afecta a las plantas de Pirelli y Bridgestone a nivel nacional. La medida de fuerza surge como respuesta directa al cierre de FATE y los 920 despidos anunciados en San Fernando, lo que ha generado un escenario de máxima tensión industrial y política que ya involucra a las máximas autoridades del país.
Movilización masiva y resistencia cultural en la fábrica
La huelga, que se extenderá hasta las 6 de la mañana del jueves, busca presionar al Gobierno y a la patronal para que den marcha atrás con el desmantelamiento de la histórica planta de neumáticos. Mientras tanto, los trabajadores de FATE mantienen una permanencia pacífica dentro del establecimiento, denunciando un lock out ilegal por parte de la firma de Javier Madanes Quintanilla. La pulseada no solo se juega en las oficinas de la Secretaría de Trabajo, sino también en el terreno de la visibilidad social: este viernes 6 de marzo, la orquesta La Delio Valdez encabezará un festival solidario frente a la fábrica para fortalecer un fondo de huelga bajo la consigna "FATE no se cierra".
Además, el conflicto ya trascendió al plano político. Recientemente, el presidente Javier Milei acusó a la empresa de extorsión, vinculando el cierre a presiones por beneficios arancelarios, mientras que el ministro Luis Caputo defendió la apertura de importaciones de cubiertas para reducir costos internos. En este contexto de incertidumbre laboral, el gremio exige la intervención estatal y advierte que la planta está lista para producir de inmediato. Las próximas horas serán determinantes para definir si la crisis escala hacia una parálisis permanente del sector.