El clima político en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó una temperatura crítica tras las recientes declaraciones de Juan Grabois. El referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) dirigió un ataque frontal contra Jorge Macri, calificándolo de "garca" y asegurando que llevará la disputa hasta las últimas consecuencias en el ámbito judicial. La furia del dirigente se desató tras los operativos de orden y limpieza en el espacio público que afectaron a sectores vulnerables.
La batalla legal por la situación de calle
Grabois no se limitó al insulto personal, sino que confirmó una estrategia jurídica agresiva. "Lo vamos a hacer papilla en tribunales", disparó el dirigente, haciendo referencia a una presentación por el presunto incumplimiento de la Ley 3706, que protege los derechos de las personas en situación de calle. Según el abogado, el Gobierno porteño está ejecutando una "limpieza social" sin ofrecer alternativas de paradores o asistencia integral, violando normativas vigentes y tratados internacionales de derechos humanos.
Desde el entorno de Jorge Macri defienden la gestión del espacio público bajo la premisa de devolver la seguridad y la higiene a los vecinos. Sin embargo, para Grabois, esta política es una "persecución sistemática a los pobres". El cruce no solo profundiza la grieta ideológica en el distrito, sino que anticipa un escenario de judicialización que podría frenar las medidas de control urbano de la Ciudad. Con el respaldo de organismos de derechos humanos, el dirigente social busca sentar un precedente que limite las facultades del Ejecutivo porteño en materia de desalojos y operativos de calle.