El Gobierno nacional puso en marcha este miércoles la Oficina de Respuesta Oficial, una nueva dependencia orientada a responder públicamente a lo que el Ejecutivo define como "noticias falsas" y a exponer supuestas maniobras de medios de comunicación y sectores de la oposición política.
La iniciativa fue presentada a través de la red social X, donde se detalló que la misión del organismo será "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Según el comunicado oficial, la creación de esta oficina responde a un escenario en el que la sola difusión de información gubernamental ya no resulta suficiente frente al avance de la desinformación.
Desde el Ejecutivo sostienen que la Oficina de Respuesta Oficial no implica un mecanismo de censura, sino todo lo contrario. Bajo la premisa de que "solo informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta", la dependencia buscará "combatir la desinformación brindando más información" y diferenciando "datos de relatos".
"Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración", afirmaron desde el Gobierno. En ese sentido, aclararon que la oficina no buscará convencer ni imponer una mirada, sino ofrecer herramientas para que los ciudadanos puedan distinguir hechos verificables de operaciones mediáticas.
Uno de los fundamentos centrales para la creación de la Oficina de Respuesta Oficial es la eliminación de la pauta publicitaria estatal. Según explicaron desde la Casa Rosada, al dejar de "financiar relatos con pauta oficial", las críticas y falsedades se volvieron "más ruidosas", lo que motivó la necesidad de una estrategia de desmentida activa y directa.
Antecedentes internacionales y apoyos políticos
Desde el Gobierno reconocen que el modelo no es inédito y mencionan como referencia experiencias internacionales, en particular iniciativas impulsadas durante la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, cuando la Casa Blanca creó estructuras específicas para confrontar públicamente a medios y periodistas acusados de difundir información falsa.
La creación de la Oficina de Respuesta Oficial fue celebrada públicamente por el presidente Javier Milei y por el ministro de Economía, Luis Caputo. A través de sus redes sociales, Milei afirmó que la iniciativa permitirá "desenmascarar mentiras y operaciones de los medios".
