La administración de Javier Milei comenzó a delinear el cronograma legislativo para el inicio del próximo año, con el 2 de febrero como fecha tentativa para el inicio de un nuevo período de sesiones extraordinarias. Luego de un cierre de 2025 marcado por victorias parlamentarias clave, como la sanción del Presupuesto y la Ley de Inocencia Fiscal, la "mesa chica" de Balcarce 50 entiende que no hay margen para el receso prolongado.
El objetivo principal es capitalizar el actual ordenamiento de fuerzas en las cámaras para avanzar sobre proyectos que quedaron pendientes en el último tramo del año y que consideran vitales para profundizar el modelo económico libertario.
La apuesta por la modernización laboral
El eje central del debate será la ambiciosa Reforma Laboral, un proyecto que el Gobierno define como una "modernización necesaria" y que ha sido postergado anteriormente por falta de consensos amplios. Esta iniciativa busca flexibilizar las condiciones de contratación, reducir la litigiosidad y modificar los esquemas de indemnización, emulando sistemas de capitalización.
Bajo la conducción de Patricia Bullrich como nueva jefa de bloque de La Libertad Avanza, el oficialismo intentará repetir la estrategia de alianzas que le permitió blindar sus leyes anteriores, enfrentando nuevamente la resistencia de los sectores gremiales y de la oposición más dura en el Congreso.
Reclamo de gobernadores y Ley de Glaciares
Además de la agenda laboral, el temario incluirá la modificación de la Ley de Glaciares, un punto de especial interés para los gobernadores de provincias cordilleranas. Esta reforma busca facilitar inversiones mineras y energéticas en zonas periglaciales, bajo el argumento de que la normativa actual impide el desarrollo económico de regiones con alto potencial exportador.
La inclusión de este punto se lee como una concesión política hacia las provincias, cuyos votos serán determinantes para que el Ejecutivo logre el quórum necesario. Con este escenario, febrero se perfila como un mes de alta intensidad política que marcará el ritmo de la gestión durante el primer semestre del 2026.

