El Ministerio de Defensa de Argentina avanza en la modernización de su custodia aérea. Tras la adquisición de 24 cazas F-16, el Gobierno inició gestiones con la firma alemana Diehl Defence para evaluar la incorporación de misiles IRIS-T. Este armamento de quinta generación destaca por su capacidad de maniobra de 360°, permitiendo impactar objetivos incluso detrás del avión lanzador.
La iniciativa busca complementar el equipamiento estadounidense ya solicitado, asegurando que la Fuerza Aérea cuente con tecnología de punta para la protección de la soberanía. Con la llegada gradual de las aeronaves hasta 2028, Argentina apuesta por recuperar una capacidad de disuasión aérea perdida hace décadas.