Con una multitudinaria convocatoria, una amplia movilización conformada por estudiantes, docentes, personal no docente, sindicatos y agrupaciones políticas se dirigió al Congreso de la Nación para exigir mejoras salariales y la sanción de la ley de financiamiento universitario. El acto central, que se desarrolló cerca de las 17 horas, contó con la participación de representantes de federaciones y gremios, y poco después, alrededor de las 18, comenzó la desconcentración de los manifestantes.
La movilización desde Plaza Houssay
A las 14, Plaza Houssay, ubicada frente a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), ya estaba repleta de manifestantes preparados para marchar hacia el Congreso. Entre los carteles y pasacalles destacaban consignas como "Salarios dignos para docentes y no docentes" y "Defendamos la educación y la salud pública", resumiendo los principales reclamos de esta segunda Marcha Federal Universitaria, que tuvo como blanco las políticas del gobierno de Javier Milei.
También se pudo apreciar los militantes de La Cámpora que fueron a buscar a Cristina Fernández de Kirchner y "pedirle que vuelva".
Al frente de la columna de la UBA, una gran bandera con el lema "Orgullo UBA" marcaba el inicio de la marcha, seguida por otras insignias de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), la Asociación de Docentes de la UBA (Aduba) y varios centros de estudiantes, como el de la Facultad de Veterinaria. Los bombos y redoblantes acompañaban a los manifestantes, que aguardaban la señal para comenzar a movilizarse.
Sobre la avenida Córdoba, la columna de Aduba encabezaba el recorrido. A la espera del inicio, una fila de hombres con pecheras sostenía una soga que delimitaba la marcha, mientras las cámaras de televisión apuntaban hacia Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA, quien ofrecía declaraciones, rodeado de periodistas. A su vez, figuras políticas como Gabriel Solano, legislador porteño, también hacían su aparición en la plaza. Un operativo policial, dispuesto dos cuadras más adelante, cortaba el tránsito.
Pasados pocos minutos de las 14, los manifestantes comenzaron a avanzar por avenida Callao al ritmo del cántico "se defiende, la UBA se defiende", llevando consigo una bandera negra con el mismo lema.
Durante la marcha, los característicos pañuelos azules que simbolizan la defensa de la universidad pública se sumaron al ya habitual stock de pañuelos verdes por la ley del aborto y violetas por las causas del 8M, todos disponibles a la venta por $2000. Además, también podían adquirirse remeras a $15.000 y pilusos de La Cámpora a $5000.
Frente al Congreso
Al acercarse al Congreso, comenzaron a destacarse las banderas de distintas organizaciones políticas y sindicales, entre ellas la Confederación General del Trabajo (CGT), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el Polo Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y Libres del Sur. El Parlamento se encontraba completamente vallado, con un fuerte dispositivo de seguridad que impedía el acceso a la calle Entre Ríos. Frente a esta barrera, además de las demandas educativas, se acumulaban otros reclamos como "Aerolíneas es argentina", "No a los despidos" y "Devuelvan a Loan".
Mensajes en carteles como "Libertad es poder estudiar" y "Libertad es tener para comer" reflejaban el trasfondo social y económico de la marcha. El escenario principal, de 13 metros de largo, estaba ubicado al otro extremo de la plaza, de cara al Congreso y de espaldas a la Casa Rosada. Aunque la movilización contaba con la presencia de diversas agrupaciones políticas, la seguridad cercana al escenario estaba en manos de los gremios universitarios, que seguían recibiendo a las personas que llegaban en constante flujo.
El documento final
"La universidad pública, base de la democracia y el desarrollo social, lucha por su supervivencia", fue el nombre del documento firmado por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, la FUA y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
"Los estudiantes le pedimos, en un grito de auxilio para salvar el sistema: ¡Promulgue la ley de financiamiento!", leyó Piera Fernández de Piccoli, presidenta de la Federación Universitaria Argentina (FUA), quien estuvo a cargo de cerrar el acto central.
"La columna vertebral de la Nación es la educación pública que iguala y nos hace libres y la universidad pública es la herramienta por excelencia de movilidad social ascendente. Que no despojen al pueblo argentino de sus sueños de grandeza. Que no apaguen las vocaciones más nobles vinculadas al conocimiento y al trabajo con niñas, niños, jóvenes y adultos que transitan nuestras aulas y laboratorios", concluyó.
Los ojos de Ciudadano News
Gabriel Landart, enviado especial de este medio y una de las voces de Sin Verso (lunes a viernes, de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7), acompañó la marcha y dejó esta opinión:

