Guillermo Ferraro, exministro de Infraestructura del gobierno de Javier Milei, falleció este mediodía a los 69 años, víctima de una grave enfermedad. La noticia fue confirmada por fuentes cercanas a la agencia Noticias Argentinas y otros medios. Su breve paso por la gestión pública dejó una impronta marcada por controversias y decisiones que transformaron la estructura gubernamental.
Trayectoria y breve paso por la función pública
Ferraro, contador público y empresario, había asumido como ministro de Infraestructura durante la gestión libertaria de Javier Milei. Su mandato duró menos de tres meses, ya que fue desplazado del cargo tras 46 días en medio de acusaciones de haber filtrado información confidencial.
Antes de su rol ministerial, Ferraro desempeñó un papel clave en el armado político del espacio La Libertad Avanza. Fue el encargado de la campaña de fiscalización tanto en las elecciones generales como en la segunda vuelta presidencial, una tarea que lo posicionó como un hombre de confianza cercano a Karina Milei, hermana del presidente.
El 27 de enero, la Casa Rosada oficializó su salida mediante un comunicado que aludía a "razones personales". Sin embargo, detrás de esa declaración subyacían tensiones internas y decisiones estratégicas que llevaron a la disolución del Ministerio de Infraestructura.
Polémicas en su gestión y el contexto de su salida
Uno de los episodios más resonantes durante su gestión fue la filtración de una frase atribuida al presidente Milei en una reunión de Gabinete. En medio de negociaciones tensas con los gobernadores por la Ley Ómnibus, trascendió que el mandatario habría declarado que los iba a "dejar sin un peso". Este comentario, publicado en los medios, desató una crisis interna que apuntó a Ferraro como responsable de la filtración.
Tiempo después, el exministro se defendió públicamente:
"Ese día no se discutió nada confidencial. Fue un enojo del Presidente que alguien malintencionadamente hizo trascender. Incluso, al día siguiente, el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, vino a mi casa para pedirme disculpas, pero el daño ya estaba hecho".
Ferraro explicó que su renuncia también estuvo motivada por el desmantelamiento del sentido estratégico del Ministerio de Infraestructura. Sin embargo, su salida efectiva se postergó un mes mientras el gobierno reorganizaba las funciones de la cartera, que finalmente fueron absorbidas por el Ministerio de Economía liderado por Luis "Toto" Caputo.
Legado y el impacto de su partida
El fallecimiento de Ferraro se produce en un contexto donde su figura seguía generando debates. Su breve paso por el gobierno de Milei no solo marcó la reestructuración de una cartera clave, sino que también expuso las tensiones internas y los desafíos de una administración joven en la gestión del poder.
