La llegada de los F16 a Argentina generó una radiografía contundente del sistema de defensa. Guillermo Lafferriere, coronel retirado, veterano de Malvinas y analista militar, afirmó en Sin Verso que hasta la llegada de los F16 el país "no tenía aviación de combate" y que durante "décadas de peronismo kirchnerista se destruyó toda capacidad militar".
Según el especialista, Argentina carece de munición de artillería, despliegue actualizado y medios básicos, acumulando "una lista enorme de deudas" que demandará décadas revertir. Mientras países vecinos reforzaron su defensa como política de Estado, Argentina, dijo, optó por "la indefensión y el desarme unilateral".
Lafferriere remarcó que el primer paso es recuperar la capacidad de controlar el espacio aéreo, el mar y las fronteras, especialmente la del Noroeste, no solo mediante aviones, sino también con radares.
El analista remarcó que hacia adelante, se necesita un esfuerzo enorme, no tanto monetario, sino de reorganización y repensarse. "Hay que reorganizar un ejército que es macrocéfalo, con demasiados caciques y pocos indios, cuya organización distribuida a lo largo del país es propia de fines del siglo XIX o principios del siglo XX. Este proceso llevará muchos años y ya se ha dado en Chile, Brasil y Perú".
El entrevistado subrayó que la aspiración es una fuerza militar del siglo XXI, con tecnología en ciberdefensa, espectro electromagnético y sistemas de comando y control modernos.
Críticas al enfoque político y defensa de la designación de Presti
Lafferriere cuestionó que sectores del peronismo kirchnerista hablen de soberanía, Atlántico, Malvinas o Antártida "sin correlación entre los objetivos y los medios". También calificó como "ridículo" el estado en el que quedó la Armada, transformada, según dijo, "en una guardia costera de un país africano subsahariano".
Sobre la designación de Carlos Presti como ministro de Defensa, sostuvo: "Lo conozco, es un tipo muy serio. No importa si el ministro es civil o militar, sino el equipo que lo rodea".
Asimismo, destacó la gestión de Luis Petri como "una de las más importantes que ha tenido Argentina", considerando el punto de partida.
Los F16: qué cambia realmente
Por su parte, Nicolás Promanzio, analista geopolítico, aportó una mirada complementaria sobre la llegada de los F16 a Argentina. Recordó que los cazas reemplazarán a los Mirage, desprogramados en 2015, lo que dejó al país una década sin aviación de caza supersónica.
Los aviones partieron desde la base danesa de Skrydstrup y arribaron el viernes tras pasar por Zaragoza, Canarias y Natal. Operan bajo estándar OTAN y llegan con modernizaciones superiores a las que utilizaban en Dinamarca.
Promanzio señaló que los F16 poseen autonomía, armamento y capacidades electrónicas que permiten operar contra cualquier sistema, y que contar con ellos mejora la posición relativa del país al negociar.
Una compra austera en comparación regional
Mientras Perú y Colombia avanzan en compras de cazas 0 km por aproximadamente 4.000 millones de dólares, Argentina adquirió 24 F16 por 300 millones, un precio considerado bajo para estándares internacionales.
Aunque los aviones tienen 40 años, el "estándar nórdico" de mantenimiento danés garantizó fuselajes, cableado y sistemas en excelente estado. Dinamarca tenía unos 50 cazas: la mitad muy modernizada y la otra mitad, no tanto. Los menos avanzados están siendo utilizados por Ucrania en la guerra con Rusia.
Argentina incorporará los ejemplares en mejores condiciones, con modernizaciones en aviónica, armamento y computadoras de vuelo.
Promanzio advirtió que la recuperación real dependerá de la continuidad política y planificación a largo plazo: los F16 tendrán una vida útil operativa de 20 a 25 años más, aunque con inversión podrían durar otros 25.
Ambos analistas coinciden: la llegada de los F16 a Argentina es un hito, pero la reconstrucción integral del sistema de defensa exigirá décadas de reorganización, profesionalización y decisiones estratégicas sostenidas.

