MARCHA LGBTQ

Ese Montenegro: "No propongamos la aniquilación de absolutamente nadie"

El activista transmasculino se refirió en el programa Sin Verso a las marchas que se organizaron para protestar contra los dichos del presidente en Davos.

Por Ciudadano.News

Ese Montenegro, activista transmasculino. — Foto web

Este sábado, organizaciones del colectivo LGTBIQ+ marcharán en varios puntos del país en rechazo a las expresiones del presidente Javier Milei contra las minorías sexuales en el Foro de Davos.

En el programa Sin Verso, de Ciudadano News Radio, Ese Montenegro, activista transmasculino, militante por los derechos humanos y transfeminista, e integrante de la Columna Mostri, comentó al respecto que "hay que poner un límite a esto. No se puede llamar al aniquilamiento de un sector de la sociedad y que la sociedad se quede callada, porque no hay manera de que eso salga bien".

"Cuando se habla de antifascismo estamos hablando de que no nos puede ser indiferente (los dichos del mandatario), porque sabemos que primero van a determinar quiénes son una minoría, la deshumanizan, la marcan y habilitan al exterminio, y lamentablemente eso funciona porque también hay un plan económico de fondo que opera de esa manera. Quienes convocamos no solo somos personas del LGBITIQ+, también somos personas que convivimos con VIH", agregó Montenegro.

"Quienes convivimos con VIH es porque lo llevamos en nuestros cuerpos o porque lo que está llevando una amiga, una pareja, un familiar. Siempre es algo que está muy en nuestras vidas muy adentro, pero también porque se quitaron los remedios a pacientes oncológicos, los remedios a los jubilados. Y ahí se prende un alerta", indicó.

"Está ese discurso, y cuando viene del máximo representante del poder nacional, para abajo no tienen manera de controlarlo. Entonces suceden estas cosas en las que el Estado es responsable", opinó después.

"Un plan económico que no cierra"

"Por otro lado, tenés un plan económico que claramente genera muchísima desigualdad y mucho termina en muerte, porque hay muchos pacientes oncológicos y con VIH. Ayer (por el jueves) despidieron en el Ministerio de Salud de la Nación al 40% del personal que estaba en la Subsecretaría de VIH, Tuberculosis y Sífilis, y eso va a tener un impacto. Entonces, el genocidio está dictado a través de un plan económico que no cierra, porque me hablan de superávit, pero ese plan no cierra si no es generando esto, quitar derechos, quitar acceso a la salud. Todo eso tocó alguna fibra y de alguna manera reabrió los diálogos que estaban interrumpidos, nos volvió a encontrar, nos hizo mirar que al lado está esa gente que también necesita, que los jubilados no están bien", expresó.

Más adelante, Montenegro criticó los dichos de Javier Milei considerando que "de la boca para afuera dicen 'los homosexuales son pedófilos' y alguien muy de abajo piensa 'si son pedófilos voy a prender fuego la casa de esta lesbiana'. Pero además, hay un plan sistemático de generar minorías discursivas y sacar derechos, y eso tiene que ver con una distribución de la riqueza, no con otra cosa. Lo que estamos discutiendo es la distribución de la riqueza, el déficit cero con la gente muriéndose de hambre, con la mitad de los niños del país yéndose a dormir sin comer. ¿A quién le sirve eso?".

Respetar pactos democráticos

El entrevistado también se refirió a la llegada del Presidente al poder, definiéndolo como "un tipo que no viene del mundo de la política porque la política partidaria en muchos sentidos le falló a la gente. Aparte es un outsider, porque si fuese un tipo del mundo de la política hay ciertos tipos de excesos que no cometería. Empezaría por respetar ciertos pactos democráticos que tenemos como país, como todo lo que acumuló el movimiento LGBT".

"En términos de derechos a la educación, Argentina es uno de los primeros países del mundo en tener universidad pública gratuita, y a todos nos parecía que eso era algo defendible. Para mí era algo incuestionable, pero vino y lo sacó, o intenta sacarlo. Por suerte hubo una respuesta rápida de los sectores de la educación, pero lo hace porque él a esta fantochada no la lleva adelante solo. Pensemos que tenemos en Italia un gobierno de iguales características, en Estados Unidos y en varios países del mundo. Brasil tuvo hasta hace poco un gobierno de iguales características, y es una discusión de alineamiento global, una discusión muy del siglo pasado", aseguró Montenegro.

"Por eso ahí la palabra fascista trae algo, porque está hablando con una historia. No es la primera vez que hay un sector concentrado del mundo que pretende generar un enemigo a través de la batalla cultural que habilite al exterminio, y esto está pasando en varios lugares del mundo", agregó.

La respuesta del movimiento

Y sobre ese punto explicó que "todo eso de alguna forma viene a contestar por qué nos juntamos para decir ¿qué pasa acá?, ¿cómo este tipo puede salir a decir esto? Y así devino en el Parque Lezama, que fue la primera asamblea donde éramos más de 5 mil personas, y eso deriva en una marcha que va a ser multitudinaria en todo el país y fuera del país, porque estamos leyendo que hay un problema que es común y es que el fascismo se está envalentonando de nuevo, con diferentes mecanismos, con diferentes caras, pero se está rearmando esa misma derecha que permitió el Holocausto, entre otras cosas", explicó.

Sin embargo, a pesar de la dureza de su apreciación, Montenegro estimó: "No creo que estén las condiciones dadas para abrir campos de concentración, quiero creer en la humanidad un poco, pero de todas maneras esto está aconteciendo. ¿Cómo puede ser que la mitad de los pibes de este país agroexportador se vaya a dormir sin cenar? Y si no nos conmueve eso, ¿qué nos podrá conmover?"

"Mañana en todos los puntos del país habrá marchas, unas más grandes, otras más chicas, otras serán mateadas, otras rondas de diálogo... Pero volvamos a encontrarnos, a mirarnos la cara, pongamos en el centro la vida, pensemos qué tenemos en común y qué tenemos de distinto también. Valoremos esas diferencias, construyamos con esas diferencias y no propongamos la aniquilación de absolutamente nadie", pidió finalmente Montenegro.