Desde que le entregó la Vicegobernación a Laura Montero en el tórrido 9 de diciembre de 2015, se refugió en su Las Heras natal, poco se lo vio desde entonces y no volvió a hablar con los medios periodísticos.
Sin embargo, conocedores de la política mendocina, aseguran que Carlos Ciurca no se alejó de la militancia y hasta jugó roles importantes en hechos puntuales de la vida interna y también en acciones externas que tuvo el justicialismo local.
El Ciudadano lo encontró hace poco recorriendo entusiasmado los pasillos de la Legislatura en pleno encuentro federal de legisladores mandato cumplido de todas las provincias.
Nos saludó como siempre con esa sonrisa mezcla de picardía y suspicacia y se prestó a la requisitoria periodística, aunque sus respuestas fueron moderadas, sobre todo a la hora de evaluar el estado de Mendoza con la administración de Alfredo Cornejo.
No fue así al momento de decir que los dirigentes no deben tener mezquindades cuando se debe aportar soluciones a la grave crisis por la que atraviesa la Nación, sobre todo, cuando afirmó con contundencia que respalda la precandidatura a la gobernación de la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti.
—¿A qué se debe su silencio y que se lo vea poco?
—Nos llamamos a silencio y eso se llama respeto. Porque cuando el pueblo se expresa democráticamente, el respeto se traduce en el acompañamiento encarnando en una oposición que haga aportes permanentes para el bien de todos los mendocinos.
—¿Dejó la militancia activa y por consiguiente la política?
—Jamás uno deja de militar. Nosotros estamos trabajando para que el partido se uno definitivamente. Lo hacemos desde la renovación, dejando el lugar a gente joven. Nosotros hemos cumplido en todos los lugares que la democracia nos ubicó y es hora de los jóvenes. Considero que debemos ser promotores de esto, no declamadores. Porque es fácil hablar de renovación y de recambio. “Entonces más importante que decirlo hay que hacerlo y por eso creo que la unidad de todo partido político, en particular el justicialismo, tiene que ver con la proyección hacia un futuro, en función de las demandas sociales. No en función de las demandas de los dirigentes”, consideró.
—¿Cómo ve las actuales administraciones provincial y nacional?
—Creo que Mendoza es una provincia conservadora, como siempre hemos dicho, donde se mantiene la institucionalidad. En ella el gobernador (Alfredo) Cornejo ha tenido un programa de gobierno y algunos pueden estar a favor, otros en contra, porque esto es vivir en democracia.
Y diferenció: “En cambio, a nivel nacional hace falta un conjunto de voluntades que aporten a esas medidas que han sido acciones que no han impactado bien en la sociedad. Esos son los impactos que hay que corregir por el bien de todos. Si hay un dirigente que lo piensa en función de sí, la mezquindad lo condenará algún día. Por eso cuando esto se piensa y la mezquindad que digo, lo condenará en función al voto popular. En cambio, cuando esto se piensa en función del conjunto, hay que hacer aportes”.
“En consecuencia, cuando asumimos una oposición con total crudeza pero mirando el conjunto, debemos hacer aporte por ese conjunto. Es llegar a sumar, pensando en la Argentina”, expresó.
—¿Le preocupa la grave crisis que sufre la gente?
—Sí me preocupa, como a todos, con la expectativa de que esto tenga una vía de solución social en el marco del desarrollo, del trabajo y del crecimiento. No apuesto al fracaso del Gobierno y no comparto la acción de aquellos que apuestan al fracaso.
“Ante una situación tan difícil, todos los partidos políticos deben estar contestes en aportar soluciones, en particular en el mío, el justicialismo. Un aporte con pensamientos alejados de lo apocalíptico e impregnados de soluciones para mejorar la calidad de vida de la gente”, expresó, y agregó que “por eso es muy importante que quienes no tenemos expectativas de cargo alguno y ya tuvimos nuestro tiempo, debemos promover soluciones y el protagonismo de las nuevas generaciones”.
—¿Su alejamiento obedece a la división de su partido?
—Estamos donde debemos estar, alentando a las nuevas generaciones que hoy tiene nuestro partido. No estamos alejados de la política, nunca lo estaremos. Pero creemos que es momento de que los nuevos cuadros partidarios comiencen a militar fuertemente.
—En eso de militar, ¿apoya la precandidatura a la gobernación de Anabel Fernández Sagasti?
—(Mira fijo y vuelve mostrar su sonrisa particular) Por supuesto que apoyo la candidatura de la compañera senadora Fernández Sagasti.