Un reciente estudio realizado por la Consultora Circuitos, que abarcó todas las provincias del país, analizó la percepción de los argentinos sobre la situación actual y las políticas implementadas por el presidente Javier Milei.
Según los datos, un 27,8% de los encuestados considera que la situación del país es "muy mala", mientras que un 38,8% proyecta que su situación económica personal empeorará en los próximos meses.
Pablo Romá, licenciado en Sociología y director de Circuitos, explicó algunos de los hallazgos en el programa Sin Verso, de Ciudadano News, donde destacó la existencia de una tendencia a la pérdida de entusiasmo y su posterior recuperación gracias a la estrategia comunicacional del gobierno. "Lo que plantea esta encuesta es que hay una reversión de algunas tendencias que veníamos viendo", afirmó Romá. "El Gobierno tiene una estrategia comunicacional muy efectiva respecto a sus logros y hay un sector de la sociedad que entiende que el esfuerzo por cierta estabilidad de los precios y de las variables macroeconómicas va generando la idea de que lo peor ya pasó o que el gobierno realmente está encontrando el rumbo".
Romá también subrayó que el estudio refleja un aumento en la confianza en el gobierno y en el optimismo social. "Nosotros vemos que hay una reversión importante en términos de la confianza en el Gobierno, una curva hacia arriba bastante pronunciada y lo mismo con el estado de ánimo, optimismo y esperanza", señaló.
Además, agregó que el gobierno "muestra fortalezas políticas" al sostener ciertos vetos pese a sus costos, lo cual proyecta una imagen de fortaleza y le permite aglutinar el espectro más anti-kirchnerista, con la polarización con Cristina Fernández de Kirchner.
A partir del estudio, la mayoría de los encuestados, un 45,7% no están de acuerdo con el paquete de medidas del Gobierno: "Hay una contradicción, una tensión, la tendencia está muy consolidada. Hay una percepción de que a veces no queda claro quién es la casta y que el gobierno se la hace pagar a su propia base electoral, pero hay ahí una tensión", dijo.
Y a su vez acotó: "La pregunta es muy general, cuando uno mira los estudios cualitativos hay acompañamiento a las medidas macroeconómicas y hay mayor distancia en las cuestiones de la microeconomía o la economía real".
"Para la población, esa situación de estabilidad genera una expectativa a futuro, después el Gobierno deberá cumplir con esa expectativa o no", concluyó Romá.