El Gobierno nacional desreguló el transporte automotor de larga y mediana distancia. La medida fue oficializada, este lunes, en el Boletín Oficial. La norma además contempla otros cambios en el área, como la creación de un nuevo Registro Nacional del Transporte de pasajeros, el libre establecimiento de recorridos, horarios, precios y duración de los servicios por parte de los transportistas. Las Cámaras transportistas piden que el libre mercado se implemente de manera gradual.
Los pedidos de las empresas para incluir en la desregulación
Aunque la medida procura facilitar las condiciones para las empresas, las cámaras transportistas manifestaron sus preocupaciones por esta nueva normativa oficial, pese a que la desregulación había sido anticipada por las autoridades.
La Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), que nuclea a empresas del AMBA, solicitó mediante un comunicado que "cualquier apertura en el mercado" sea "gradual para evitar saturaciones que podrían poner en riesgo la viabilidad de los transportistas actuales". Además, confirmaron que pidieron en agosto una audiencia con el ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger, pero aún no tuvieron respuestas.
AAETA consideró que la desregulación debería contener elementos como exenciones en el impuesto a los Ingresos Brutos, la limitación de costos en terminales de ómnibus, la "eliminación de burocracia excesiva", una "actualización de normativas", exención de patentes para vehículos de pasajeros, eliminación de recargos en peajes y un "sistema para minimizar o compensar gratuidades" evitando que recaigan mayormente sobre las empresas.
Fuentes del sector advirtieron que la apertura del mercado hacia una mayor competencia al permitir las mayores facilidades de inscripción debe darse "en igualdad de condiciones", y que el riesgo está en que "todos quieran adherir a las rutas y horarios más rentables y descuiden los horarios y rutas menos rentables".
Con información de El Destape y Ámbito