La diputada nacional Lorena Villaverde enfrenta un nuevo revés judicial que impacta directamente en sus ingresos parlamentarios. Santiago Morán, titular de la Unidad Jurisdiccional Civil 3 de Bariloche, dictó el embargo preventivo de la dieta y el medio aguinaldo de la legisladora rionegrina. La decisión busca cubrir un reclamo de $40,5 millones de pesos, iniciado por un particular que adquirió un terreno en la costa atlántica rionegrina, y denunció que, tras años de espera y pagos realizados, la posesión del inmueble jamás se hizo efectiva.
Incumplimientos en el loteo "Tajamar"
El conflicto se origina en el emprendimiento inmobiliario denominado "Tajamar", ubicado en el balneario Las Grutas. Según consta en el expediente, el demandante presentó un boleto de compraventa con firmas certificadas que acredita la adquisición de un lote de más de 460 metros cuadrados. Sin embargo, la denuncia subraya que Villaverde, en su rol de desarrolladora, no ejecutó las obras de infraestructura comprometidas ni inició el proceso de escrituración.
Ante la verosimilitud del derecho, y el riesgo que implicaría la demora del proceso, el magistrado consideró pertinente la medida cautelar sobre los haberes que la Cámara de Diputados de la Nación abona mensualmente a la dirigente liberal.
Un escenario judicial complejo
Esta no es la única causa que acecha a Villaverde por su actividad privada. Existen expedientes similares donde otros damnificados exigen resarcimientos que superan los 100 millones de pesos. La defensa de la diputada intentó justificar las demoras atribuyéndolas a las restricciones durante la pandemia de COVID-19, argumento que hasta el momento no frenó el avance de las medidas preventivas. La situación se suma al desgaste político de la legisladora, quien debió renunciar a su proyección en la Cámara Alta tras filtrarse antecedentes judiciales en el exterior.
La resolución ya fue notificada a la presidencia de la Cámara de Diputados, que deberá girar las retenciones correspondientes a una cuenta judicial del Banco Patagonia. Mientras el litigio principal por daños y perjuicios sigue su curso, el entorno de Villaverde mantiene el hermetismo, a la espera de una instancia de mediación o sentencia definitiva que aclare la situación de las tierras en disputa.

