DOMINGO ELECTORAL

Incertidumbre en las urnas: por qué el resultado en estos 6 departamentos de Mendoza preocupa a toda la provincia

Más de 500.000 mendocinos definen el futuro de los concejos deliberantes en una jornada marcada por el fantasma del ausentismo y el estreno de la alianza entre oficialistas y libertarios.

Por Ciudadano.News

¿Irá la gente a votar? La incertidumbre que sacude a Mendoza en una elección clave — -

Mendoza atraviesa este domingo una jornada electoral clave en seis departamentos que decidieron desdoblar sus comicios para renovar concejales. San Rafael, Maipú, Luján de Cuyo, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz se convierten hoy en el termómetro político de la provincia, con más de 514.000 ciudadanos habilitados para votar bajo el sistema de Boleta Única Papel. Sin embargo, la mayor preocupación de la dirigencia radica en el nivel de participación ciudadana, que podría marcar un precedente negativo de cara a las generales de octubre.

La pulseada entre el oficialismo y un peronismo dividido

La contienda no solo mide la gestión local, sino que estrena configuraciones de poder inéditas. El gobernador Alfredo Cornejo sigue de cerca el desempeño de la alianza entre La Libertad Avanza y Cambia Mendoza, un sello que busca consolidar la hegemonía oficialista local con el respaldo del sector libertario. Esta unión estratégica pone a prueba la resistencia del peronismo, que llega a las urnas con fracturas internas expuestas en distritos clave como San Rafael y Luján, donde el sector de los intendentes y La Cámpora compiten con listas separadas, debilitando la oferta opositora.

El costo logístico del operativo, que supera los 3.000 millones de pesos costeados por las comunas, añade una capa de tensión a la jornada. En San Rafael, la complejidad es doble: además de concejales, se eligen convencionales para redactar la carta orgánica municipal. Con 1.512 mesas habilitadas en toda la zona en disputa, se espera que los primeros resultados oficiales se conozcan cerca de las 21 horas. La apatía del electorado, potenciada por una campaña austera y la ausencia de figuras nacionales, mantiene en vilo a los jefes comunales que apuestan a su arraigo territorial para retener el control de los concejos.