Este domingo el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, hizo entrega de la llave de la ciudad al presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien se encuentra en Argentina en el marco de una visita oficial en la que se reunió con el presidente Javier Milei.
El acto, realizado en un ambiente de cordialidad y simbolismo, marcó un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas entre ambos países. "Este gesto simboliza la amistad entre nuestros pueblos y el compromiso de que Buenos Aires siempre tendrá sus puertas abiertas para Francia", expresó Jorge Macri durante la ceremonia. La llave, además de representar un honor, refuerza la importancia de los lazos históricos y culturales entre Argentina y Francia, sobre todo en el contexto de un creciente interés en profundizar las relaciones económicas y políticas.
La agenda del día también incluyó un acto conmemorativo en la Iglesia de la Santa Cruz, ubicada en el barrio de San Cristóbal, donde ambos mandatarios participaron de un homenaje a los ciudadanos franceses que fueron víctimas de la dictadura militar argentina. En un acto cargado de emoción, se colocó una ofrenda floral en recuerdo de los desaparecidos y asesinados durante ese oscuro período de la historia argentina. Acompañaron a Macri su esposa, María Belén Ludueña, y el Secretario General y de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo.
En sus declaraciones, Jorge Macri destacó la importancia de las inversiones extranjeras, especialmente del sector privado francés, como un motor clave para el desarrollo y el crecimiento de la Ciudad de Buenos Aires. "Siempre vamos a estar al lado de los líderes occidentales que defienden la democracia y las libertades individuales", concluyó el jefe de Gobierno, subrayando el compromiso de Argentina con los principios democráticos y su alianza estratégica con Francia y Europa.
La visita de Macron no solo fortalece las relaciones bilaterales en áreas como el comercio y la cultura, sino que también subraya el rol de Argentina como un socio confiable en América Latina, en medio de un clima internacional que valora la defensa de los derechos humanos y el orden democrático.