El Senado sancionó la ley de financiamiento universitario que recompone el presupuesto y actualiza salarios docentes y no docentes. Tras un año de reclamos y paros en las universidades, el Gobierno enfrenta un nuevo desafío tras anticipar un posible veto.
El Senado dio luz verde con amplia mayoría
En una extensa sesión, el Senado aprobó la ley de financiamiento universitario con 58 votos a favor, 10 en contra y 3 abstenciones. El proyecto, que ya había sido vetado en 2024, fue nuevamente convertido en ley tras el respaldo mayoritario en ambas cámaras.
El texto establece una recomposición presupuestaria que cubra la inflación acumulada desde mayo a diciembre de 2024, con actualizaciones bimestrales durante 2025 de acuerdo al IPC del INDEC. Además, prevé que los salarios docentes y no docentes se ajusten cada tres meses como máximo y nunca por debajo de la inflación.
La normativa también contempla partidas para investigadores, becas postdoctorales, obras sociales universitarias y recursos destinados al CONICET.
Reclamos salariales y paros universitarios
La aprobación llega en medio de un escenario de protesta. Gremios como AGD-UBA y CONADU Histórica mantienen un paro prolongado, denunciando que la pérdida salarial acumulada desde 2023 alcanza el 45,8%, y que se necesitaría un 84,3% de recomposición para recuperar los niveles de 2015.
Un docente ayudante de primera, detallaron los sindicatos, percibe actualmente un salario de $280.000, cifra que consideran insuficiente frente al aumento del costo de vida.
Rechazo a decretos y tensión con el Ejecutivo
Previo a la votación, el Senado también rechazó una serie de decretos presidenciales que buscaban desregular organismos estatales como Vialidad Nacional, el INTA, el INTI, el Banco Nacional de Datos Genéticos, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, el Instituto Nacional del Teatro y las Bibliotecas Populares.
Con esta nueva sanción, el Gobierno afronta una derrota legislativa que podría escalar en conflicto, dado que el presidente Javier Milei ya adelantó su intención de vetar la ley de financiamiento universitario, lo que abriría un nuevo capítulo de tensión con la comunidad académica.
Próximos pasos y escenarios posibles
El antecedente inmediato -cuando la movilización masiva logró sortear el veto presidencial en la ley de Discapacidad- alimenta la expectativa de que un nuevo intento de veto genere protestas en las universidades y en los organismos de ciencia y técnica.
En este marco, especialistas destacan que la discusión parlamentaria reflejó la fragilidad política del Ejecutivo frente al creciente malestar social por salarios, despidos y recortes.
