En diálogo con Sin Verso (lunes a viernes, de 9 a 12, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), el legislador porteño Hernán Reyes habló sobre su candidatura a diputado nacional por CABA y el plan para conquistar a los votantes del PRO.
La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, anunció que Marcela Campagnoli será candidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, mientras que Hernán Reyes competirá por una banca en Diputados por la Ciudad de Buenos Aires.
"(Javier) Milei vino supuestamente a dar vuelta a la Argentina, a cambiarla, a hacer borrón y cuenta nueva del kirchnerismo. En términos económicos, hay un cambio profundo, hay que discutir si está bien priorizado, hay que discutir si es estratégico", sostuvo.
-¿Creés que hubo presión del Gobierno en el fallo sobre Ian Moche?
-Está interviniendo en el estado argentino y la estrategia fue desentender o desdoblar la personalidad de Milei, que en el caso de Libra es ridículo imaginar. Porque si esa moneda digital tuvo el impacto fue porque estuvo promocionada por un presidente.
-¿Imagino que si fuese diputado nacional estos hechos serían las cosas que te importaría pelear?
-Sin dudas, nos merecemos un futuro distinto, el pasado fue muy malo, no tengo ninguna nostalgia, no quiero volver a eso. No me convoca en términos políticos ni económicos, pero no me resigno, los argentinos nos merecemos otro país.
-En eso que el Gobierno llama la batalla cultural, ¿también habría que dar la contra batalla?
-La ciudad no sé si es tan libertaria como parece, estamos viendo una frustración muy grande que es que el PRO se terminó de fusionar. El partido en la ciudad es una fuerza muy importante y lamento mucho que no haya ganado esa pelea.
Hay un montón de votantes del PRO que no saben adónde ir y es donde nosotros queremos aparecer. Para decirles acá hay un refugio de valores republicanos, democráticos, de cuidado del otro. Ahí va a estar la pelea.
-¿Temen por una victoria del oficialismo?
-En Diputados puede tener un número muy importante con el tema de los DNU, con una sola de las cámaras alcanza. Este es el problema institucional de la Argentina que es la ley de Cristina Kirchner, el presidente puede sacar un decreto y con una sola de las cámaras que resista ya es suficiente para que quede vigente.
