Después de pronunciar su discurso de asunción frente al Congreso, Javier Milei se dirigió en automóvil hacia la Casa Rosada para participar en una ceremonia interreligiosa en la Catedral. Sin embargo, a solo unas cuadras del recorrido, tomó la decisión de bajarse, saludar a la gente y hasta acarició a un perro.
En medio de un importante operativo de seguridad, Milei siguió meticulosamente cada punto de la agenda del domingo de asunción. Minutos antes de las 13:00, junto a su hermana Karina, se subió a un descapotable Valiant III proporcionado por un coleccionista para dirigirse hacia la emblemática Plaza de Mayo.
Su plan era caminar primero hacia la Casa Rosada y luego hacia la Catedral para la ceremonia interreligiosa. Sin embargo, el líder decidió bajarse mucho antes de que su auto alcanzara la Avenida 9 de Julio para saludar a las personas que ondeaban banderas argentinas y lo ovacionaban desde las veredas. https://ciudadano.news/politica/argentina/javier-milei-juro-ante-la-asamblea-legislativa-y-se-convirtio-en-presidente-de-la-nacion
Los custodios, actuando con rapidez, se mantuvieron alerta, corriendo tras él y rodeándolo para permitirle acercarse y extender su mano a algunos de los manifestantes.
Posteriormente, de nuevo en el automóvil, solicitó detenerse para saludar a un perro Golden Retriever que se había separado de su dueña. La mujer pasó la custodia para recuperar a su mascota.