La reciente avanzada legislativa sobre la modernización del mercado de trabajo en Argentina ha puesto el foco en un punto sensible para el bolsillo del empleado: el artículo 44 de la Reforma Laboral.
Esta disposición altera el histórico régimen de licencias por enfermedades o accidentes inculpables, aquellos que ocurren fuera del ámbito laboral.
Hasta el momento, la Ley de Contrato de Trabajo garantizaba el goce íntegro de haberes; sin embargo, el nuevo texto introduce una poda salarial bajo el argumento de reducir el ausentismo, estableciendo que el trabajador pase a cobrar una fracción de su sueldo según el origen de su dolencia.
El polémico artículo 44: el fin de la remuneración total por enfermedad
El cambio normativo propone una segmentación que no existía en la legislación previa.
Según el proyecto, si la afección deriva de una "actividad voluntaria y consciente de riesgo" -como una lesión practicando deportes recreativos-, el empleado solo percibirá el 50% de su salario básico.
En cambio, si la enfermedad se considera involuntaria, el pago se reduciría al 75%. Esta diferenciación busca, según fuentes oficiales, desalentar el uso abusivo de los días de reposo.
Referentes del sector empresarial han manifestado su apoyo a la medida. "Lo del 50% busca frenar una cantidad de certificados que no tienen sustento real; si se intenta eludir la responsabilidad laboral, el costo debe ser compartido", señalaron voces vinculadas a la redacción del proyecto.
Por su parte, desde el ámbito jurídico advierten que esta medida podría colisionar con principios constitucionales de progresividad, aunque el Gobierno insiste en que las enfermedades graves mantendrán esquemas de protección diferenciados.
Certificados médicos digitales y el nuevo control de ausentismo
La reforma no solo afecta el monto a cobrar, sino también la validación de la enfermedad.
Por eso, según la norma en discusión, los certificados médicos deberán ser emitidos mediante plataformas digitales oficiales que aseguren la trazabilidad del diagnóstico.
Se busca eliminar el certificado en papel de dudosa procedencia, integrando la firma digital del profesional bajo los estándares de la Ley 27.553. Este sistema permitirá un entrecruzamiento de datos en tiempo real entre el sistema de salud y el empleador.
Respecto al control, la facultad de fiscalización de las empresas se verá robustecida, ya que el trabajador tendrá la obligación de someterse al examen de los facultativos que designe el empleador.
"El trabajador que simula una dolencia ya no tendrá margen para la informalidad", aseguran funcionarios de la cartera laboral, destacando que, ante discrepancias entre médicos, se conformarán juntas médicas en instituciones públicas para dirimir la veracidad del cuadro clínico.
Este nuevo esquema redefine los límites del derecho al descanso pago en un contexto de fuerte ajuste de las relaciones laborales.