La causa de los cuadernos puso en primer plano el departamento de Cristina Fernández en la esquina de Uruguay y Juncal, Recoleta, señalado como uno de los principales puntos para el acopio del dinero recaudado a través del sistema de coimas. Para la Justicia, solo en ese domicilio de Recoleta se totalizaron 87 entregas por un total de 69,7 millones de dólares.
El fallecido juez Claudio Bonadio, durante la instrucción del expediente, definió a Néstor y Cristina Kirchner como los jefes de una asociación ilícita que recibía pagos ilegales destinados al Poder Ejecutivo y a colaboradores de máxima confianza. El lujoso departamento del quinto piso funcionó como escala intermedia para el almacenamiento de bolsos y valijas cargados con dólares provenientes de contratistas del Estado.
Testimonio de Oscar Centeno
La conclusión de las 87 entregas se basó en una reconstrucción, fundamentada, entre otros elementos, en las anotaciones de Oscar Centeno, exchofer de Roberto Baratta. Centeno dio cuenta de viajes nocturnos en los que trasladaba bolsos desde oficinas privadas hacia Recoleta. La primera confesión como arrepentido del ex chofer confirmó que ese departamento era un eslabón clave del sistema de coimas.
Otros imputados colaboradores reforzaron la versión de Centeno:
• Claudio Uberti, extitular del Órgano de Control de Concesiones Viales, declaró haber entregado allí bolsos de más de diez kilos tras reuniones con empresarios.
• Uberti recordó haber visto unas veinte valijas repletas en el interior del departamento.
• Afirmó que Daniel Muñoz, secretario privado de Néstor Kirchner, recibía esos fondos. Muñoz, según Uberti, bromeó en una ocasión con que abriría "un negocio de valijas" por la cantidad que acumulaba.
• El ex funcionario también señaló que el destino final del dinero solía ser Río Gallegos, donde, según su declaración, existían bóvedas adquiridas al Banco Hipotecario.
• El ex secretario de Obras Públicas José López también mencionó la propiedad, indicando que en julio o agosto de 2007 se entregaron allí unos ocho millones de dólares vinculados a la recaudación por obras viales.
El Flujo de Dinero Tras 2010
Tras la muerte de Néstor Kirchner en 2010, el destino final de los bolsos cambió. Ya no era Uruguay 1306, sino la casa de Baratta en el barrio de Belgrano, desde donde el dinero volvía a circular hacia otros puntos, incluida la Quinta de Olivos.
El requerimiento de elevación a juicio firmado por el fiscal Carlos Stornelli sostiene que, si bien se dejó de utilizar el departamento para recibir los bolsos tras la muerte de Néstor Kirchner, el flujo de dinero continuó y mantuvo como destinataria final a Cristina Kirchner.
Además, el departamento de Recoleta ya era conocido por su vínculo con Lázaro Báez. En 2009, Austral Construcciones, firma de Báez, alquiló el piso por seis meses a través de la inmobiliaria de Máximo Kirchner, con pagos mensuales de poco más de 25 mil pesos.

