En una jornada marcada por frenéticas negociaciones en los pasillos del Congreso, el bloque de La Libertad Avanza (LLA) logró destrabar el dictamen de mayoría para la reforma laboral, aunque debió pagar un precio político: la eliminación total del artículo 44, el punto más cuestionado de la iniciativa que buscaba reducir drásticamente los ingresos de los trabajadores con carpetas médicas.
El anuncio fue realizado por el jefe de la bancada oficialista, Gabriel Bornoroni, al inicio del plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto. La decisión de "podar" el proyecto original respondió directamente a las advertencias de los bloques "dialoguistas" (UCR y Encuentro Federal), quienes manifestaron su incomodidad tras la viralización de los alcances de dicho artículo y las declaraciones del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
El fin de la "cláusula Sturzenegger"
El artículo 44 proponía un cambio de paradigma en la Ley de Contrato de Trabajo. Establecía que, ante accidentes o enfermedades ajenas al ámbito laboral (como el ejemplo de una lesión jugando al fútbol que citó el ministro), el trabajador pasaría a percibir solo entre el 50% y el 75% de su salario. Además, reducía los plazos de cobertura de un máximo de 12 meses a tan solo 6 en los casos más extendidos.
Con la eliminación de este inciso, el oficialismo logró abrochar 44 firmas en el dictamen de mayoría, sumando los apoyos del PRO, la UCR, el MID y sectores de Innovación Federal.
El camino al quórum
Minutos después de obtener el dictamen, LLA formalizó el pedido de sesión especial para este jueves a las 14:00. El oficialismo llega con los números ajustados pero suficientes: se espera la presencia de 132 legisladores para abrir el debate.
En la vereda de enfrente, el escenario es de rechazo absoluto. Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y el interbloque Provincias Unidas ya adelantaron que no darán quórum, calificando a la reforma como un "retroceso histórico en los derechos de los asalariados".
Lo que sí quedó en el texto
Pese a la concesión en las licencias, el proyecto que llegará al recinto mantiene el núcleo duro de la "modernización" que impulsa el Ejecutivo:
Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Un sistema para asistir a pymes en el pago de indemnizaciones.
Blanqueo y aportes: Una fuerte rebaja en las contribuciones patronales para nuevos empleos.
Sistema indemnizatorio: Cambios sustanciales en el cálculo de los despidos, inspirados en modelos de capitalización.
La moneda está en el aire y la discusión de mañana promete ser maratónica, con un ojo puesto en la calle y otro en el tablero de votación, donde cada ausencia podría cambiar el destino de la ley.


