Conflicto gremial

El Gobierno intensifica la presión sobre los gremios para evitar el cierre de Aerolíneas

La mesa de negociación sigue abierta, aunque el desenlace sigue siendo incierto en un panorama cada vez más complejo y polarizado.

Por Ciudadano.News

En un clima de alta tensión, el Gobierno nacional explora alternativas para garantizar la continuidad de Aerolíneas Argentinas, aunque el desenlace sigue siendo incierto. La reciente reactivación de las negociaciones apunta a extender el diálogo con los gremios aeronáuticos, quienes representan al personal de la aerolínea de bandera, en un esfuerzo por evitar el cierre. Según fuentes de la Casa Rosada, un grupo empresarial que ha mostrado interés en adquirir la aerolínea ha puesto como condición una revisión profunda del convenio colectivo de trabajo.

Las exigencias del sector privado: beneficios bajo la lupa

El Gobierno está dispuesto a ofrecer un aumento salarial superior al 14%, pero requiere que los gremios acepten ajustes en el convenio. Entre los temas más álgidos se encuentran los beneficios exclusivos para el personal de Aerolíneas, tales como la asignación de pasajes gratuitos y el uso de remises. Desde la Casa Rosada, sostienen que estos privilegios "deben ser revisados para adecuarse a las exigencias del mercado".

Un funcionario cercano al Ejecutivo explicó que el objetivo es optimizar el funcionamiento de la aerolínea: "No estamos en contra de los beneficios, pero necesitamos una aerolínea competitiva que pueda atraer inversiones". Esta postura marca una línea dura de negociación, y algunos analistas aseguran que es una señal de que el Gobierno podría presionar aún más para llevar adelante el Plan Preventivo de Crisis como último recurso.

Un diálogo en pausa para evitar conflictos laborales

La semana pasada, los representantes de Aerolíneas Argentinas se reunieron con los principales sindicatos, entre ellos, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA). En este encuentro, se acordó una tregua temporal, en la que los gremios se comprometieron a no realizar medidas de fuerza mientras se mantenga abierta la mesa de negociación. El compromiso permite, por ahora, mantener operativa la empresa, aunque el riesgo de conflicto sigue latente.

Sin embargo, desde el entorno del secretario de Transporte, Franco Mogetta, advierten que esta es una oportunidad única para que los sindicatos colaboren en una reestructuración que garantice la supervivencia de la empresa. "Si no hay voluntad de diálogo, el futuro de Aerolíneas Argentinas es incierto", aseguró una fuente del Ministerio.

Cambios regulatorios y la sombra de la privatización

El Gobierno ha acelerado una serie de reformas que buscan preparar el terreno para una eventual apertura del sector aéreo a la competencia. La reciente resolución 49/2024, que liberaliza el servicio de rampa en los aeropuertos, es solo una de las medidas tomadas para facilitar el ingreso de nuevos actores en el mercado. Además, el Gobierno publicó el decreto 844/24, que habilita la operación de aeronaves extranjeras sin necesidad de re-registro en el país, una decisión que apunta a flexibilizar las normas y estimular la competencia.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó el impacto de estas medidas: "Estamos trabajando para que el mercado aéreo sea más competitivo y sostenible; queremos abrir oportunidades que beneficien a los usuarios".

Además, el Gobierno evalúa la modificación de las horas de vuelo y descanso para el personal de vuelo, medidas establecidas por el decreto 778/2021 que han sido defendidas enérgicamente por los sindicatos, pero que, según algunos funcionarios, dificultan la flexibilidad operativa que requiere una empresa moderna.

Una decisión pendiente en el Congreso

El proyecto de privatización de Aerolíneas Argentinas sigue enfrentando resistencias en el Congreso, y el Gobierno aún no ha asegurado el respaldo necesario para su sanción. Sin embargo, la postura del Ejecutivo es firme: en caso de no alcanzar un acuerdo con los gremios, la alternativa de cerrar la empresa sigue sobre la mesa.

"Estamos agotando todas las vías de negociación", explicó una fuente oficial. "Queremos preservar la empresa, pero no podemos sostener una estructura que no se adapta a los tiempos que corren. Aerolíneas Argentinas necesita un cambio".