"El Garrahan es una inversión pública", según un profesional del hospital
Mariano Boglione, cirujano jefe del área quirúrgica del Hospital Garrahan, describió en Sin Verso la situación que enfrenta el icónico centro de salud.
En un contexto de tensión y reclamos, el Hospital de Pediatría Garrahan, referente en alta complejidad a nivel nacional y regional, se encuentra en una encrucijada financiera.
Al respecto, en una entrevista en el programa Sin Verso, de 91.7 Ciudadano News, radio y twicher, el cirujano jefe del área quirúrgica del Garrahan, doctor Mariano Boglione, con más de 30 años de trayectoria en el hospital, puso voz a la preocupación de miles de trabajadores que ven su poder adquisitivo deteriorarse y su invaluable labor en riesgo.
Boglione calificó como un "paso adelante muy importante" la posibilidad de que una nueva ley mejore el presupuesto del hospital, tanto para insumos como para una recomposición salarial, que se ha visto gravemente afectada por la inflación.
"El poder adquisitivo se redujo prácticamente a la mitad", afirmó, señalando que la falta de respuesta del Gobierno ha llevado a muchos empleados a buscar pluriempleo y trabajos complementarios para poder llegar a fin de mes.
"Es una inversión pública, no un gasto"
El profesional fue categórico al rebatir la noción de que el Garrahan es un "gasto público", como lo han expresado algunas voces oficiales. "Es una inversión en salud", enfatizó en ese sentido.
"Tener una población sana es fundamental para que las personas puedan desarrollarse, llevar una vida normal... y desde el punto de vista productivo, tenés que tener una población sana para poder desarrollar ideas, innovación y trabajo", afirmó, dejando en claro que para él, el concepto de "gasto" es completamente erróneo.
Un "engranaje" que no puede perder piezas
Boglione recordó que con 34 años de antigüedad nunca había visto una situación tan crítica en la que no se obtuviera respuesta a nivel nacional. Es que la falta de presupuesto no solo afecta la calidad de vida de los trabajadores, sino que amenaza el funcionamiento del hospital.
Utilizando la metáfora de un engranaje, explicó que todos los roles, desde médicos y enfermeros hasta técnicos de laboratorio, son cruciales.
"Si falta uno en el engranaje, no se puede seguir adelante", explicó. Es que al ser un hospital de alta complejidad que forma a sus propios profesionales, la partida de un trabajador representa una pérdida de años de formación y conocimiento especializado.
Cifras que hablan de su importancia
El Garrahan no es solo un hospital, es un centro de referencia que recibe a niños de todo el país y de países limítrofes. Sus logros son impresionantes: más de 633.000 consultas externas, 12.000 procedimientos quirúrgicos y 120 trasplantes por año.
"En este momento se está llevando a cabo el trasplante hepático número 47 de este año", mencionó Boglione, destacando la incesante labor que realizan a pesar del contexto adverso.
Ante las adversidades, la motivación personal del cirujano es simple pero poderosa: "Mi sueño es terminar mis días en el hospital, o sea, jubilarme acá".
Y su llamado es claro: "Invitamos permanentemente a las autoridades a que vengan al hospital, que se sienten a charlar con nosotros... porque a través de los números hay personas".
Finalmente, Boglione expresó su esperanza deque "el conflicto se solucione pronto para que los profesionales puedan volver a enfocarse en lo que mejor saben hacer: cuidar a los chicos.